Un final pendiente
Según fuentes judiciales, a Zaffaroni le disgustaron las acusaciones de “coimeros” formuladas a los jueces. Carlos Sacchetto.
La única novedad que trajo el fallo de la Corte Suprema de Justicia, confirmando la suspensión del artículo 161 de la llamada ley de medios, es que está firmado por la unanimidad de sus integrantes. Hace menos de una semana faltaba la firma de Eugenio Zaffaroni, el más próximo al kirchnerismo. ¿Por qué Zaffaroni también desestimó el recurso extraordinario del Gobierno contra la medida cautelar del Grupo Clarín? Fuentes del tribunal sostienen que, a pesar de sus simpatías políticas, al juez le disgustaron los virulentos ataques oficialistas a la Corte. En especial, las acusaciones de que sus miembros estuvieron ligados a la dictadura y que son "coimeros". Zaffaroni, de buena relación con todos sus colegas, no quiso aparecer avalando, ni involuntariamente, tales agravios. No hubo más novedades con el fallo. Como se recordará, su contenido fue adelantado por este diario hace 31 días, cuando ya las firmas de los magistrados en esa dirección eran mayoría. Ahora, de los siete jueces, dos adhieren desde otros fundamentos pero en el mismo sentido; por lo tanto es unánime. A pesar de que la ley rige desde su reglamentación, como lo reiteró ayer la Corte, el Gobierno ha hecho muy poco para implementarla, democratizar los medios y fomentar la pluralidad informativa. Eso confirma que su exclusivo interés radica en que el Grupo Clarín venda rápidamente varias de sus emisoras y exhibir así un triunfo oficial en plena campaña electoral de 2011. Así lo ratificó anoche el propio Néstor Kirchner, cuando calificó de "razonable" el fallo de la Corte y alentó su esperanza de que el año próximo la Justicia le sea favorable. Sorprendió su tono casi amable, que contrasta con las agresiones que vienen sufriendo los magistrados. ¿Cambio de estrategia o necesidad de transmitirles confianza a sus militantes? En Tribunales son menos optimistas. Aseguran que un juez de primera instancia, una cámara y la propia Corte no habrían concedido, en ese orden, medidas cautelares si no hubiera una fuerte presunción de inconstitucionalidad del artículo 161. Y ese es el fondo de la cuestión.

