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Tragedia de Once: silencio oficial tras el acto de familiares

Durante la manifestación reclamaron justicia y abuchearon a la presidenta Cristina Fernández, con la sorpresiva presencia de la Madre de Plaza de Mayo Nora Cortiñas.

22 de febrero de 2013 a las 10:26 p. m.
Agencia DyN
Tragedia de Once: silencio oficial tras el acto de familiares
ONCE. Aplausos, minuto de silencio, flores y velas para las víctimas (DyN).

El gobierno nacional se mantuvo en silencio, sin emitir ninguna declaración, tras el acto que familiares de las víctimas de la Tragedia de Once protagonizaron esta noche en la Plaza de Mayo en reclamo de justicia (Ver A un año de la tragedia de Once, emotivo homenaje a las víctimas).

Los silbidos, abucheos y graves acusaciones al gobierno nacional por parte de los familiares no fueron replicados por los habituales vocero del gobierno nacional.

La presidenta Cristina Fernández arribó a la Casa Rosada a las 17.17, mientras en la histórica plaza se desarrollaba el festival de música que antecedió al acto central.

La única voz del gobierno nacional que se refirió al tema, pero a primera hora de la mañana ante de los actos, fue la del ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo.

Opinión del ministro. Randazzo aseguró por la mañana que la administración central está "colaborando para que la Justicia llegue a las últimas consecuencias" en la investigación por la tragedia de Once, el accidente ferroviario que hace un año provocó la muerte de 51 personas y heridas a más de 700.

Además, admitió que "falta mucho camino por recorrer" para mejorar el servicio de trenes, pero remarcó que no puede "en seis o siete meses resolver lo que no se resolvió en los últimos 50 años".

"Es muy difícil poder decirle algo a quien perdió un ser querido. No hay palabras para quien perdió un hijo, un padre, alguien que quería", indicó el funcionario, aunque aseveró que "estamos colaborando para que la Justicia llegue a las últimas consecuencias. Es una forma de menguar el dolor: que finalmente haya justicia".

Consultado respecto de si "el Gobierno tiene en cuenta la tragedia", contestó: "Por supuesto. La tragedia no es ajena a ningún argentino".

El ministro se manifestó así en consonancia con la presidenta Cristina Fernández, quien ayer dedicó "un homenaje a familiares y víctimas de la Tragedia de Once".

Documento. Las siguientes son las principales frases del documento leído esta noche en Plaza de Mayo por Paolo Menghini y María Luján Rey, padres de Lucas Menghini Rey, una de las 51 víctimas de la tragedia de Once:

."Este no es un acto politizado, es un hecho político, porque esa es la manera de definir a esta unión en la que las diferencias desaparecen, para expresar una necesidad básica para nuestro crecimiento como sociedad: la exigencia de juzgamiento para los responsables de la muerte de inocentes". ."Vengan de donde vengan y se llamen como se llamen, los asesinos son asesinos, los corruptos son corruptos, los cómplices son cómplices y por eso deben ser juzgados y condenados".

."Junto con nuestro dolor, comenzó nuestra búsqueda de justicia. Desde ese día dijimos, y hoy mas que nunca decimos, que es en los Tribunales donde nuestro reclamo judicial debe ser escuchado. La bandera que encabeza nuestro pedido no es la bandera del rencor ni la venganza. Es la de todos los hombres y mujeres de bien de este país, la de la justicia, la verdad y la memoria, la de la lucha para las victimas que han dejado la vida en ese tren, descansen en paz".

."Y la lucha de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo debe ser un ejemplo, pero no queremos ni debemos pasar 35 años para obtener justicia. Este no fue mas que la continuación de un discurso que empezó en febrero de 2012, cuando se culpabilizó a las víctimas y se pidió tiempos ridículos para las pericias".

."Ya nadie duda que la tragedia empezó a gestarse muchos años antes. Lo que pasó el 22 de febrero no fue un accidente ni la maniobra de un conductor imprudente, fue una tragedia previsible, producto de la situación desastrosa en la que funcionaba el servicio, producto de la ambición desmedida y del descontrol cómplice de los funcionarios, empresarios y sus socios sindicalistas".

."La tragedia de Once fue la consecuencia de la voluntad de enriquecerse sin importar las consecuencias. Actuaron con desprecio por la vida, creyéndose impunes. Hoy luchamos para que esa impunidad se termine. La corrupción no solo se llevó la plata del pueblo, esta vez se llevó muchas vidas. La cara visible de la corrupción es la muerte y su cómplice es el silencio. Para ser más claros, los empresarios y funcionarios corruptos mataron a nuestros seres queridos".

."A un año, vemos que esta vez, gracias a nuestra lucha y con el apoyo silencioso pero constante de la gran mayoría de nuestra gente, la "justicia" en su concepto más amplio, se acerca inexorable para condenar a los responsables". ."Pelearemos para que absolutamente todos los responsables empresariales, políticos y sindicales sean condenados con la máxima dureza. Lo haremos por nuestros muertos y heridos, por nosotros y nuestras familias, por sus amigos, compañeros y por cada usuario del Sarmiento".

."Y si del debate oral surgen las pruebas de que otros funcionarios, de mayor o menor rango actuaron con complicidad, nadie dude que seremos los primeros en iniciar una nueva lucha, para que todos, tengan el cargo que tengan y porten el apellido que porten, paguen por su responsabilidad".

."Exigiremos que la causa avance todo lo rápido que sea posible, sin importar tiempos ni intereses políticos, para que de una vez por todas, nuestro pueblo sienta que 52 muertes no fueron en vano".

."Todos los integrantes del gobierno tienen alguna responsabilidad sobre lo sucedido. Por acción o por omisión, por haber dejado de hacer o haber callado o por haber mirado para otro lado o agachar la cabeza, cuando se debió ser critico".

."Obviamente que no nos olvidamos de las frases hirientes, fuera de lugar y de pésimo gusto, ni de sus autores. Recordamos lo dicho, los nombres y las caras de quienes lo dijeron, pero ante cada barbaridad pronunciada se reprodujeron quienes las aplaudían, por eso son todos parte de las muestras de miseria y olvido que hemos sufrido a lo largo del año.

."Anoche, como sucedió recién cinco días después del desastre, la Presidenta se acordó de nosotros, con un mensaje más hiriente que el propio silencio, con un abrazo solidario tardío. Nuestro dolor no es solo un momento malo de la vida, como expresó en su discurso, sino producto de la inacción de su propio gobierno, la masacre de inocentes no solo es un momento triste, es producto de la corrupción amparada por Jaime, Schiavi, Sícaro, Luna, Ochoa Romero y otros funcionarios de esta gestión".

."En otra frase inentendible, desde el Ministerio de Transporte se habló de revolución en el transporte. Las revoluciones no se hacen por cumplir con el deber de funcionarios. Todos conocemos la inseguridad constante a la que estamos expuestos en el transporte ferroviario. Será una revolución cuando llegue el día de poder viajar seguros.

."Desde el poder ejecutivo se vanaglorian de lo hecho en un año, olvidándose de que antes tuvieron nueve años para hacerlo. No hablen más de la herencia recibida. Sabemos que fue desastrosa, pero nada cambió hasta que llegó la tragedia.

."Mientras se montan campañas publicitarias gastando cientos de miles de pesos en spots y folletería, los usuarios siguen viajando igual de mal y la imagen que se pretende mostrar en televisión es muy diferente a la realidad. ."Hagan lo que hagan, anuncien lo que anuncien, inviertan lo que inviertan, nunca van a poder borrar los nueve años de abandono. Pero por sobre todo no podrán olvidarse ni hacer olvidar a los 52 muertos, que son, como tantos otros, victimas de este gobierno que debió haber trabajado para evitarnos este dolor y no quiso hacerlo.

."El 22 de febrero debiera ser instituído como un día de duelo nacional, un día para recordar a tantas muertes absurdas. Y no nos referimos solo a nuestros muertos. Nos rodean muchas familias que, como nosotros, han sido víctimas de la corrupción enquistada en el poder como Cromañón, Kheyvis o Beara. Pero también las víctimas de la violencia policial, institucional, de género, de tránsito.