Testigo contó que vio cadáveres mutilados
Videla volvió a hablar en el juicio y formalizó denuncia contra Montoneros. Le tomaron declaración en la Fiscalía a cargo de López de Filoñuk.
Un ex conscripto asignado a la Policía Militar declaró ayer en el juicio a Jorge Videla y brindó detalles sobre cómo funcionaba esa unidad en la cárcel de barrio San Martín (UP1). Y relató cómo, en el traslado de un preso muerto por torturas, se enteró de que en el Hospital Militar de la ciudad de Córdoba "había cadáveres mutilados". El testigo es Daniel Eduardo Bozano. Fue el segundo testigo del día, luego del ex preso David Andelmatten y después de que Videla asentara una denuncia por "intimidación" contra ex dirigentes de Montoneros a raíz de declaraciones a este diario de exponentes de esa agrupación.Con la venia del Tribunal Oral Federal Nº1, Videla subió hasta el noveno piso del edificio de Tribunales, donde dos empleados de la Fiscalía Nº3, a cargo de Graciela López de Filoñuk, le toman declaración.En tanto, Bozano dijo que a partir de abril de 1976 realizó patrullajes en un jeep haciendo base en la UP1 y que una noche que estaba de franco fue convocado para el traslado de un cadáver, que sería de René Moukarzel. Dijo que fue a bordo de del jeep junto al oficial Gustavo Alsina hasta el Hospital Militar, mientras en una camioneta F-100 se trasladaba el cuerpo. "Hacen bajar el cuerpo. Entonces el oficial Montes, que era compañero mío y trabajaba en una funeraria vuelve consternado y me dice que lo hicieron entrar a un cuarto en construcción y dejar el cuerpo, que se tropezó con algo y al iluminar se encuentra con un montón de cadáveres mutilados", relató."Al volver me dice: 'No sabés lo que vi adentro, el que traemos nosotros es una pinturita, está lleno de cadáveres adentro'", declaró.Bozano recordó que las pocas veces que ingresó a la UP1 pudo observar la violencia con la que se trataba a los detenidos. "Una noche vino un grupo de policías y nos pidieron que les consiguiéramos pan para comer un poco de fiambre que habían traído con unos vinos. Fuimos con un compañero a la cocina de la cárcel y vimos cómo traían a cuatro o cinco personas atadas y encapuchadas y los meten en un Torino de la policía y otros vehículos en la parte atrás. Me parece que había hombres y mujeres", declaró.

