De la Sota: Algunos siembran división
Volvió a cargar contra el Gobierno nacional y pidió diálogo. Reapareció el exgobernador Schiaretti, también con críticas a los K.
El gobernador José Manuel de la Sota inauguró ayer una las obras emblemáticas de las gestiones peronistas: la autovía a Río Ceballos. Pero, el mandatario provincial no estuvo solo: lo acompañó su antecesor, Juan Schiaretti, quien reapareció en un acto público con fuertes críticas al Gobierno nacional. El corte de cintas de la obra de sistematización de la avenida La Voz del Interior y las mejoras que se concretaron en el resto de la autovía a Río Ceballos se transformó en un acto político, en el cual el peronismo cordobés adelantó su estrategia electoral de cara a las elecciones legislativas del año próximo: fuertes críticas al kirchnerismo y la reafirmación de la sociedad política entre los dos dirigentes más relevantes de los últimos 12 años del PJ cordobés.La ceremonia estuvo repartida en dos convocatorias. Pasadas las 19, De la Sota habilitó el nuevo nudo vial en la avenida La Voz del Interior al 6000, frente a la planta de este diario.Allí, la sorpresa fue la reaparición en público del exgobernador Schiaretti, quien estuvo apartado de la actividad política desde que le dejó el mando a De la Sota, el 10 de diciembre del año pasado.En ese primer corte de cintas, el protagonista fue el exgobernador, ya que De la Sota no quiso hablar del enfrentamiento que mantiene con el Gobierno nacional.El que tomó la palabra fue Schiaretti, con duras críticas a la Nación. "El Gobierno de Córdoba sigue resistiendo los embates de la Nación. Nos deben sólo por la Caja de Jubilaciones 2.200 millones de pesos. Pero la Provincia sigue inaugurando obras con recursos propios. Nos quieren ver de rodillas, pero no lo van a lograr, como también intentaron en el año 2008. Seguiremos resistiendo y trabajando por los cordobeses", afirmó el exgobernador, mientras era saludado por muchos funcionarios delasotistas, que unos meses atrás –en privado– cuestionaron algunas iniciativas de su gestión.Sobre la última polémica con la Casa Rosada, por el gasoducto manisero, Schiaretti ratificó los dichos de quien fue su ministro de Agricultura, Carlos Gutiérrez. "Es una obra que pagará la Provincia hasta el último peso. Es una operatoria que se hizo para otras obras. Córdoba recibe financiamiento internacional y la Nación avala ese compromiso. Pero, más allá de las discusiones, lo que queremos es que la obra se concrete", afirmó el exmandatario. Segundo acto. La negativa de De la Sota a referirse al Gobierno nacional duró un cuarto de hora. En el acto central de inauguración que se realizó en la rotonda de ingreso a Río Ceballos, el gobernador reiteró sus críticas al kirchnerismo. "Mientras algunos siembran enfrentamiento y división, desde el Gobierno de Córdoba buscamos la paz y el progreso. Para quienes están preocupados por algunos posibles ataques a Córdoba que pueden venir desde la política, yo les digo que se queden tranquilos: acá hay un gobierno unido que seguirá defendiendo los intereses de los cordobeses", afirmó De la Sota. Lo escucharon todo su gabinete y la cúpula del PJ. En la primera fila se encontraba Schiaretti, quien subió al escenario sólo para el saludo final.En su discurso, De la Sota tuvo definiciones políticas de candidato presidencial, que ya había adelantado en el acto por el 17 de octubre. En referencia a la pulseada con la presidenta Cristina Fernández, el gobernador le dedicó un párrafo. "No importa el derecho de autor de las obras. Lo importante es que se hagan. Si bien es cierto que por ahora fracasó nuestro propuesta de negociar, le pedimos a la Presidenta que recupere la capacidad de diálogo para evitar enfrentamientos inútiles".
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