Se levantó el paro de subtes en Buenos Aires
Unos 200 mil pasajeros se vieron afectados. La medida de fuerza se llevó a cabo porque dos grupos de delegados gremiales rivales se enfrentaron por una protesta.
Unos 200 mil pasajeros del subte fueron afectados hoy por un paro total, que terminó en incidentes y en una pelea a golpes entre sindicalistas de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y los denominados "metrodelegados", que intentaban desactivar la medida de fuerza.
La violencia entre los dos sectores gremiales que rivalizan por la representación sindical en ese medio de transporte se produjo a las 15 en la estación Constitución de la línea C, frente a usuarios que se habían subido a una formación y esperaban iniciar el recorrido.
Ese fue el momento de mayor tensión en una jornada que se había iniciado, antes de las 6, con presiones cruzadas entre delegados de la UTA que querían parar y los "metrodelegados" de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (AGTSyP) que se resistían y exigían dar el servicio.
Es la primera vez que ocurre una situación de este tipo, ya que en los conflictos anteriores los roles estaban invertidos y las diferencias entre ambos grupos se dirimió en esta oportunidad a trompadas, frente a pasajeros que aguardaban poder viajar.
El delegado de la UTA, Gustavo Vasallo, aclaró que la medida de fuerza fue convocada para exigir a Metrovías "el pago de 2.100 pesos de viáticos adeudados".
Sin embargo, el "metrodelegado" Néstor Segovia lo desmintió y vinculó la protesta a "un acto de solidaridad de la UTA con José Pedraza (titular de la Unión Ferroviaria) porque hoy se decide si queda preso o lo liberan" por la causa del asesinato del militante Mariano Ferreyra.
De hecho, Segovia reconoció que "Metrovías debe plata a los trabajadores, pero ya habíamos sido citados para una audiencia el lunes o martes para negociar y para iniciar las paritarias".
Afectados. Más allá de los motivos formales de la medida de fuerza, Metrovías precisó que el paro total que se produjo "entre las 13.50 y las 16 perjudicó en forma directa a aproximadamente 200 mil pasajeros que utilizan el servicio en ese horario".
Antes de ese horario, todas las líneas habían funcionado con demoras de más de 12 minutos y con interrupciones momentáneas, por lo que el ministerio de Trabajo declaró una "conciliación obligatoria" que debía regir desde las 15 y fue acatada recién una hora después por los jefes de la manifestación.
Fue en ese contexto que ocurrió la pelea entre los dos grupos rivales -que incluyó trompadas, empujones y hasta la caída de un policía-, ya que gremialistas de la UTA bloqueaban las entradas en las estaciones y los "metrodelegados" intentaban forzar su apertura.
La Policía Federal intervino para separar a los dos grupos en medio de la refriega y mantuvo el cierre de los accesos a las estaciones, en los momentos en que creció la tensión entre los gremialistas.
Si bien los "metrodelegados", con el secretario general Roberto Pianelli a la cabeza, vincularon a Metrovías con la medida, la concesionaria emitió un comunicado en el que responsabilizó a la protesta a los delegados de la UTA y "lamentó los inconvenientes" que sufrieron los 200 mil usuarios.

