"Se acaba una forma de gobernar, pero no está claro qué emerge"
Lo afirmó la dirigente alejada del kirchnerismo y ahora opositora. Lamentó la ruptura del Acuerdo Cívico. Pide unión opositora.
Graciela Ocaña se fue del Ministerio de Salud y del Gobierno nacional hace más de un año. Estuvo allí desde 2004 hasta el año pasado. "Cerré las cajas del Pami y eso molestó a amigos del Gobierno, entre ellos (el sindicalista) Hugo Moyano", afirmó convencida la ex funcionaria kirchnerista, ahora opositora.
En diálogo telefónico con este diario, Ocaña desmintió haberse acercado nuevamente a Elisa Carrió y dijo que trabaja para elaborar una agenda de temas a tratar en el mediano y largo plazo.
-¿Se está acercando de nuevo a Carrió, luego de su alejamiento del Gobierno?
-No. Estoy trabajando con Adrián Pérez (diputado nacional de confianza de Carrió); él desde su centro de estudios y yo desde la fundación Confianza Pública, que presido.
-Después de distanciarse del gobierno ¿en qué lugar se ubica?
-Yo estoy en el mismo lugar. El que se corrió fue el Gobierno. Planteó la alianza política de la transversalidad, de la convocatoria a distintos sectores que compartíamos el proyecto de recuperación de lo público, de lograr mayor equidad social.
Y resulta que esa transversalidad se reconvirtió en una fuerza cuya única alianza posible es el "pejotismo", que Néstor Kirchner tanto dijo que había que combatir y superar.
Yo cerré las cajas del Pami y eso afectó los intereses de amigos de amigos del Gobierno, como Hugo Moyano.
-¿Dónde se ubica en la actual composición partidaria?
-Trabajo contra los grupos y corporaciones que han adueñado de parte del Estado para su propio beneficio, a través del manejo de programas especiales, de obras sociales, con empresarios inescrupulosos que saquean el Estado.
Converso con muchos dirigentes de la oposición: Felipe Solá, Adrián Pérez, Margarita Stolbizer, Silvana Giúdici (UCR); quiero hacer los cambios que la sociedad demanda.
-¿Cómo observa la ruptura del Acuerdo Cívico y Social?
-No pertenezco al sector. Pero creo que deben pactarse las diferencias y hacer pie y fuerza en las coincidencias que seguramente son muchas en el Acuerdo. Hoy los partidos difunden mucho las figuras personales y lo importante es constituir un proyecto integrador.
-¿Cómo ve el 2011?
-Lo veo muy parecido al 28 de junio del año pasado. Aquella vez quedó claro quién perdió, el sector de Kirchner, pero no quedó claro quien ganó.
Se está acabando una forma de gobernar, pero no está muy claro qué es lo que está emergiendo.
-Las fuerzas opositoras no parecen destinadas a unirse en 2011.
-Yo creo que existe una posibilidad concreta de llegar a una segunda vuelta y ganar. No hace falta tener los acuerdos políticos cerrados en la primera vuelta. Pero más allá de ganar, hay que tener un proyecto para gobernar. Por eso me parece importante coincidir en temas como Seguridad, Salud y Educación; no son temas de un Gobierno, sino políticas de Estado de largo plazo.

