Schiaretti busca hacer oír sus reclamos a la Nación
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Embestida. Juan Schiaretti adelantó la estrategia que va a impulsar en sus últimos días en el poder provincial: endurecerá su postura y reclamará con mayor vigor al Gobierno nacional la deuda de 1.700 millones de pesos. Hasta el momento, el gobernador fue cauto en sus expresiones, pero dicen que irá a fondo. El plan es hacer oír su queja a través de algunos medios de comunicación nacionales, para no dejar dudas de que su queja llegará a la cúpula del kirchnerismo. El gobernador culpa directamente a la Casa Rosada por la delicada situación de las finanzas provinciales. "Si con una deuda de 1.500 millones de pesos venimos pagando los sueldos y manteniendo el plan de obras, imagínese que la gestión sería perfecta de no ser por la falta de cumplimiento de la Nación", afirmó un funcionario provincial que conoce al detalle los números de las arcas provinciales.
Revancha. En el entorno del gobernador electo, José Manuel de la Sota, aseguran que la decisión del Gobierno nacional de no enviarle un peso de los fondos comprometidos a Córdoba por el corriente año es una revancha por los desplantes políticos que el gobernador Juan Schiaretti tuvo con el kirchnerismo en los últimos años. Sobre todo, el de las elecciones legislativas de 2009, cuando Schiaretti se negó a un acuerdo con el kirchnerismo e impulsó la candidatura a senador nacional de Eduardo Mondino, un peronista opositor a los K. "Todo este quilombo por los fondos se armó porque Schiaretti le creyó aCristina cuando en agosto le prometió personalmente que le iba a enviar la plata. No tuvo en cuenta que los kirchneristas son muy rencorosos. Tarde o temprano te pasan alguna factura si no haces lo que ellos quieren", recordó un legislador provincial. La reunión a la que hizo mención la fuente ocurrió el 29 de agosto, cuando el gobernador fue recibido en la Casa Rosada, en un encuentro del cual el Gobierno ni siquiera difundió la habitual foto protocolar.
Sin ir a la Corte. Schiaretti no irá más allá de declaraciones públicas para reclamar los fondos que le adeuda la Nación. En la Fiscalía de Estado de la Provincia, hay redactada una presentación ante la Corte Suprema de Justicia por esta cuestión, pero el propio gobernador ha dicho que no recurrirá a esta vía para tratar de cobrar. Le dejará esa herramienta de negociación a su sucesor José Manuel de la Sota. El gobernador ya recurrió a la Corte por la deuda histórica (período 2002-2007) de la Administración Nacional de la Seguridad Social, Anses, con la Caja de Jubilaciones de Córdoba. Cuando el fallo del máximo tribunal estaba por salir –dicen que favorable al reclamo de Córdoba–, la Nación llamó a Schiaretti para negociar un acuerdo para cubrir el déficit de la Caja por dos años (2010 y 2011). Ahora, el tema sería más sencillo, ya que hay un convenio firmado que indica que la Nación debe enviar en el corriente año 1.040 millones de pesos a la Caja de Jubilaciones de Córdoba, de los cuales no giró un peso. De todos modos, a pocos días de dejar el poder Schiaretti no recurrirá a la instancia judicial.
Cúpula de Seguridad. En el mar de versiones que corren por la conformación del gabinete delasotista, se menciona que el actual jefe de Policía, Alejo Paredes, dejará la fuerza para ocupar un cargo político: secretario o ministro de Seguridad. De la Sota aún no tiene definido si dará rango de ministro o secretario a quien esté a cargo de la seguridad en la provincia. En filas policiales, se comenta que Gustavo Villagra, actual jefe del Eter, ocuparía el máximo rango en la Policía de Córdoba. Villagra es un hombre de extrema confianza de Paredes, quien estaba a cargo del Eter cuando fue designado jefe de Policía.
¿Giacomino sin Congreso? En los últimos días, el intendente de Córdoba, Daniel Giacomino, ha tenido un bajo perfil, en medio de los reclamos del Suoem. Sin embargo, la preocupación del también diputado nacional electo no pasaría sólo por eso, sino por su futuro político. Su entorno admite fuertes presiones de las agrupaciones La Jauretche y La Cámpora, para que Giacomino decline asumir como diputado y ese lugar quede para el cristinista Martín Fresneda. Está claro que sólo renunciaría si el Gobierno le asegura algún cargo en la futura administración. El jueves próximo, Giacomino se reunirá con un influyente funcionario K, que le dará algunas pistas sobre su futuro. En privado, el propio intendente admite que se ve lejos de la Cámara de Diputados, ante la embestida de las dos agrupaciones juveniles que cada vez tienen más influencia en la cúpula del poder K.
Lazos con el socialismo. La buena performance electoral de Hermes Binner-Norma Morandini apuró algunas definiciones en el mapa cordobés del Frente Cívico. Si bien falta la oficialización, la presidencia de la bancada juecista en la unicameral de la provincia seguiría en manos del socialista riocuartense Roberto Birri. El actual titular del bloque cuenta con el consenso de Luis Juez y su nominación serviría para fortalecer los lazos del juecismo con el socialismo, ya que algunos de sus representantes cordobeses no terminaron de digerir que los primeros lugares en la lista para diputados nacionales hayan sido en exclusiva para dirigentes que militan en la agrupación que conduce el ex candidato a gobernador y actual senador nacional. El juecismo, dicen sus dirigentes, se apresta a poner en práctica una estrategia para recuperar el terreno perdido en la Capital y el interior.
Accastello y la Nación. Luego de entrevistarse el jueves pasado, con el ministro de Planificación, Julio De Vido, el intendente de Villa María, Eduardo Accastello, recuperó sus contactos con el Gobierno nacional. El villamariense, quien fue el referente K ineludible mientras vivió Néstor Kirchner, había perdido peso en la Rosada, en el último año. Si bien Accastello dijo que en la reunión con De Vido sólo habían "tocado temas de gestión", algunos de sus colaboradores más cercanos dejaron trascender que le podrían ofrecer algún cargo a nivel nacional, en el próximo mandato de Cristina. Así, quedarían sepultadas las versiones que indicaban que podría ocupar un lugar en la administración de De la Sota. No está descartado que alguno de los hombres de confianza de Accastello se integre al próximo Gobierno provincial.
Lugar para todos. Antes de asumir como intendente de Córdoba, Ramón Mestre, se encargó de cerrar algunas heridas en su propio partido. En los últimos días, el sucesor de Daniel Giacomino mantuvo reuniones con los dirigentes que lo enfrentaron en las internas del radicalismo. Según dejaron trascender los mestristas, estos hombres tendrán un lugar en la próxima gestión municipal. Eso no significa que sea en el gabinete, pero sí en distintas áreas. Los mestristas también afirman que habrá extrapartidarios. No trascendieron nombres, pero dicen que habrá figuras "muy conocidas" del ámbito político local. Algunos se animaron a mencionar a Laura Sesma, pero desde el entorno de la ex concejal y diputada nacional, quien por estos días se encuentra en Estados Unidos, niegan un ofrecimiento. En el equipo de Mestre piensan otra cosa. Le valoran su conocimiento de la gestión municipal y la ven con un cargo desde el 10 de diciembre. Además, Mestre encabezará el Foro de Intendentes Radicales y estará en la Mesa Provincia-Municipios. Su idea es delegar parte del trabajo en los cinco vicepresidentes regionales del Foro y, en cambio, poner el mayor esfuerzo en la Mesa Provincia-Municipios, donde deberá negociar cuestiones estratégicas con la Provincia.

