Un resultado que complica un acuerdo entre De la Sota y la Casa Rosada
El kirchnerismoobtuvo su primera victoria en Córdoba y los K ahora sienten que no necesitan al PJ provincial para octubre. El gobernado relecto no descarta un acuerdo, pero tampoco volver a ir sin candidato presidencial.
El arrasador triunfo de la presidenta Cristina Fernández en las primarias de ayer y la contundente victoria de José Manuel de la Sota en las elecciones provinciales de la semana pasada dejan a ambos con una fortaleza política que complica una negociación por un acuerdo político para los comicios presidenciales de octubre (ver Francioni espera...). También para la gobernabilidad de la provincia, si tuvieran que compartir el poder en los próximos cuatro años.En los últimos dos meses, se dijo y se escribió mucho sobre la cambiante relación entre el kirchnerismo y el peronismo cordobés. Las diferencias llevaron a que la jefa del Estado no interviniera en la campaña provincial y que De la Sota no se inclinara por ningún postulante presidencial.Los delasotistas admitían en los últimos días que el resultado ideal de las primarias era que Cristina no tuviera un triunfo holgado y que el peronista Eduardo Duhalde terminara segundo. Este escenario hipotético obligaría al kirchnerismo a entablar una negociación con De la Sota y el gobernador Juan Schiaretti, para tratar de sumar votos en octubre al deseo reeleccionista de la Presidenta. Las urnas dieron otro veredicto. La Presidenta consiguió un triunfo aplastante en el país. Y en Córdoba cosechó cerca del 35 por ciento de los votos, sin pedirle nada al PJ local.Desde la otra vereda, la boleta "corta" del peronismo se encaminaba a redondear un siete por ciento de los votos, con el atenuante de que no hubo tiempo para hacer campaña y para traccionar los votos que podría arrimarle un De la Sota triunfante.Las imágenes de anoche decían más que mil palabras. En avenida Colón al 800, los kirchneristas festejaron su primera victoria en la provincia. A 10 cuadras de allí, en la sede del PJ, Carlos Caserio, primer candidato a diputado nacional, trató de reflejar que la cosecha de votos de su lista no fue tan magra, si se tiene en cuenta la realidad de haber hecho sólo un acto de campaña, con la presencia de De la Sota y Schiaretti.Pero las imágenes de anoche son fotos que no alcanzan para contar la película que se podría construir de aquí a octubre, cuando los ciudadanos elijan al próximo presidente de la Nación.Es cierto que el kirchnerismo tiene motivos para festejar. Pero también es real que el peronismo provincial viene de ser ratificado en las urnas con casi el 43 por ciento de los votos, luego de 12 años de gestión. Necesidades. Los kirchneristas están convencidos de que no necesitan del PJ cordobés para octubre. La tensión con De la Sota se alimentó en la euforia por el triunfo provincial, cuando el gobernador electo se declaró el padre del "cordobesismo", calzándose el traje de dirigente nacional, con aspiración de convertirse en una alternativa a los K en la interna peronista. Más allá de las cuestiones políticas, en el caso de que Cristina consiga su reelección en octubre, el próximo gobernador necesitará de la caja nacional para garantizar la gobernabilidad de la provincia.El déficit de la Caja de Jubilaciones de Córdoba supera los 1.500 millones de pesos anuales. En 2011, por la Caja y diversas obras, la deuda que la Nación tiene con la Provincia es de casi mil millones de pesos.El resultado de ayer complica el camino para un acuerdo. Pero el ministro de Gobierno y hombre de consulta política de De la Sota no cerró anoche la puerta de una negociación. "Lo único concreto es que el peronismo de Córdoba tendrá en octubre su lista de candidatos a diputados nacionales. A eso no vamos a renunciar, bajo ningún aspecto. Se verá si vamos a apoyar a algún candidato presidencial. Caso contrario, iremos con nuestra lista, pero con 60 días de campaña y con el apoyo del gobernador electo y el actual, que tienen el respaldo de los cordobeses", afirmó Caserio.En su última aparición pública del miércoles pasado, De la Sota también dejó abierta una puerta para el diálogo: "En octubre, apoyaremos al candidato presidencial que más beneficie a Córdoba". La definición fue una invitación a Cristina para sentarse a negociar un acuerdo duradero por el déficit de la Caja de Jubilaciones.Aunque ningún dirigente peronista anoche quiso ahondar sobre el tema, hay una cuestión legal que podría encaminar un acuerdo entre el PJ provincial y los K: una interpretación de la ley electoral podría permitir confluir a dos alianzas, luego de las primarias de ayer. El apoderado del PJ, Domingo Carbonetti, inscribió al Partido Justicialista de Córdoba como alianza, que podría ir con el Frente para la Victoria, que es otra alianza. "No lo puedo confirmar, pero por algo 'el Gordo' (por Carbonetti) anotó al peronismo como alianza", justificó un influyente dirigente oficialista. Hasta el 3 de septiembre hay tiempo para registrar las candidaturas.En la cambiante relación entre la Casa Rosada y los peronistas locales, nada es para siempre. No está descartado un acuerdo, pero tampoco la posibilidad de que De la Sota vuelva a militar por la lista de sus diputados nacionales, lo que marcaría un distanciamiento definitivo con el kirchnerismo.El gobernador electo nunca se sumará a las filas K, pero como le ocurrió a Schiaretti, su gestión necesitará del aporte de la "caja" nacional. Esta presión podría flexibilizar su posición y postergar por un tiempo su deseo de emprender el empinado camino de volver a intentar llegar a la Casa Rosada.

