La Reserva Federal de Nueva York pide prudencia a Griesa
El juez quiere obligar a pagar a fondos buitre con plata de bonistas. Advierten que alterará el sistema de pagos y favorecen a Argentina.
El viernes, la Reserva Federal de Nueva York, que junto a otras 11 entidades regionales conforma el banco central de los Estados Unidos (FED), le envió una nota al juez neoyorquino Thomas Griesa pidiéndole prudencia cuando decida qué hacer para que se concrete su idea de pagar a los bonistas que no ingresaron al canje argentino con parte del dinero que el Gobierno argentino depositará en el Banco de Nueva York para saldar obligaciones con tenedores de bonos que sí aceptaron los dos canjes posteriores al default.
La nota de la Reserva Federal de Nueva York es un respaldo a la posición del Gobierno argentino y está en línea con las que han presentado otros bancos y fondos de inversión que tienen en su poder bonos derivados del canje. Ayer, la cotización de los bonos argentinos subió. Por caso, el papel atado al PBI pegó un salto de 5,86 por ciento.
La Reserva le anticipó a Griesa que la operación que el juez ha sugerido podría alterar y dañar el sistema de pagos que las 12 reservas federales operan. Y le recuerda, entre otras cosas, que en el esquema de clearing, que vincula a más de 7.000 instituciones financieras, los pagos, una vez procesados, son “inmediatos, finales e irrevocables”. Ho hay lugar a las correcciones.
También le recuerda que las regulaciones de la Reserva Federal “no permiten procesos para restringir una transferencia de fondos a un banco intermediario”.
El nudo del problema es que Griesa ordenó aplicar la regla de pari pasu a los bonistas que nunca aceptaron el canje. Es decir, Argentina debe pagarles en las mismas condiciones que paga a quienes sí ingresaron a esos canjes tras el default, con fuertes quitas y pérdidas. Como Argentina se niega, Griesa, con aval de la cámara superior, prometió diseñar la fórmula que debería aplicar el 2 de diciembre el banco pagador (el Bank of New York) para tomar los fondos que envíe Argentina destinados a los bonistas "normales" y usarlos para pagarles a todos, incluidos los holdouts, en términos proporcionales.
Esto choca con las reglas jurídicas: ese dinero ya pertenece a los bonistas “normales”. Griesa estaría ordenando violentar un contrato entre dos partes (bonistas “normales” y el Gobierno argentino) para beneficiar a un tercero.
En el exterior y en Argentina, algunos expertos señalaron que Argentina debería aprovechar la ocasión para resolver en forma definitiva el default. Al fin y al cabo, el fondo buitre NML que inició la demanda ante Griesa estaría aceptando los términos de un canje que antes había rechazado para cobrar los bonos defaulteados por 1.300 millones de dólares en su poder. Y sentaría un precedente en la justicia estadounidense. Sin embargo, Argentina rechazó de plano esa alternativa.
CFK en el WSJ
“Argentina se queda sin plata... de los demás”. Así se titula la columna que ayer publicó Mary O’Grady en The Wall Street Journal (WSJ). Recuerda una frase de Margaret Thatcher que advertía que, al final, “los socialistas siempre se quedan sin plata de los demás”. Y sostiene que tras ganar con 54% de los votos, el gobierno de Cristina Fernández afronta una economía en contracción, con inflación de 25%, que ya no puede proveer los recursos que distribuyó durante estos años, mientras afronta un clima de protestas, en referencia al 8-N.

