Reforma judicial: en la ONU reiteran críticas y el Gobierno protesta
Desde el organismo internacional insisten en que las leyes que promueve el Gobierno violan la independencia de los jueces. Para la Cancillería, no se respetó el procedimiento de advertencia.
Buenos Aires. El Gobierno elevó ayer a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) su "enérgica protesta" por el comportamiento de su relatora especial sobre la reforma judicial, Gabriela Knaul, y advirtió que podría iniciar acciones "para preservar el buen nombre y honor" de la Argentina. El endurecimiento gubernamental se produjo después de que la relatora especial de la ONU criticó la reforma judicial. El escrito con la firma del canciller Héctor Timerman y dirigido al presidente del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU, Remigiusz Achilles Henczel, denuncia "las transgresiones a los procedimientos" cometidos por Knaul en su pronunciamientos contra las iniciativas del Gobierno argentino en materia judicial, en especial la elección por voto popular de los integrantes del Consejo de la Magistratura, que el Senado prevé convertir en ley la semana próxima, y la ya sancionada regulación de las medidas cautelares.De acuerdo con la nota, la conducta Knaul, relatora especial de la ONU sobre la Independencia de los Magistrados y los Abogados en El Mundo, "sería violatoria de los procedimientos y buenas prácticas que rigen dicha institución", por entender que hizo sus cuestionamientos en forma anticipada, sin aguardar la contestación del Gobierno al pedido de explicaciones que había presentado. En ese sentido, la carta señala que el Gobierno contaba con "30 días" de plazo para responder a la relatora, una especialista brasileña."El artículo 10 del Código de Conducta para los titulares de mandatos de los procedimientos especiales (relatores) del Consejo de Derechos Humanos indica que podrán recurrir a los llamamientos urgentes (como el que Knaul le presentó al Gobierno sobre la reforma judicial) en los casos en que las presuntas violaciones requieran medidas perentorias por entrañar pérdidas de vidas humanas", subrayó la carta.Así, el canciller señaló que el pedido sobre la reforma judicial hecho por Knaul no se ajusta al procedimiento establecido por la propia ONU para sus relatores especiales. Además de precisar los artículos no respetados por la relatora, la nota advirtió que "se hará reserva de los medios que le corresponden para preservar el buen nombre y prestigio del país, así como de la organización a la que, con tanto orgullo, pertenece".El escrito también incluyó las quejas del canciller porque Knaul reiteró ayer sus críticas a la reforma judicial, esta vez en declaraciones que hizo a Radio Mitre, pese a que, según el Gobierno, le envió las respuestas requeridas la noche del miércoles pasado y que supuestamente las habría recibido ayer a las 8 de la mañana. La crítica. "Hay un potencial riesgo de que se rompa la independencia judicial si avanza la reforma", insistió Knaul en esa entrevista. "La Justicia no es un órgano político", apuntó, en rechazo a la elección popular de los consejeros de la Magistratura. Y se preguntó: "¿Por qué hay una necesidad de hacer una vinculación de los miembros de la Justicia con los partidos políticos?". La brasileña manifestó que "es necesario entender que la Justicia no es el Poder Ejecutivo" y sostuvo que aún no recibió respuestas ante la carta que le envió al Gobierno pidiéndole explicaciones."Cuál es la garantía del ciudadano de acceder a un juez imparcial e independiente para decidir y juzgar cuando sus derechos sean violados", argumentó la relatora especial de la ONU en temas de independencia judicial. "Con esta reforma hay una gran posibilidad de que se politice el Consejo de la Magistratura", añadió.
Advertencia opositora
Oposición. El diputado Ricardo Alfonsín (UCR) afirmó ayer que el Gobierno "debería tener muy en cuenta el pronunciamiento de la ONU sobre el paquete de leyes de reforma del Poder Judicial".
Pronunciamiento. "No se trata de una declaración del Fondo Monetario Internacional, ni del Banco Mundial, ni del Ciadi, ni del Club de París. Se trata, nada más ni nada menos, que de un pronunciamiento de las Naciones Unidas", planteó.

