En el radicalismo sólo festejó la oposición
Es cierto que el radicalismo fue la única fuerza política de la provincia de Córdoba que ayer realizó internas.Javier Cámara.
Es cierto que el radicalismo fue la única fuerza política de la provincia de Córdoba que ayer realizó internas efectivas para elegir a sus candidatos a diputado nacional. Es cierto que la práctica es valorable y se destaca, cuando en la mayoría de las fuerzas políticas argentinas sigue pesando más el dedo del dirigente que mejor mide en las encuestas que lo que expresa la militancia o la ciudadanía a través de la herramienta democrática por excelencia, que es el voto.Pero también es cierto que las internas exponen que en los partidos hay ganadores y perdedores y que cuando los que pierden son los que manejan los hilos partidarios (el oficialismo), el ruido es más potente.Ayer, los resultados de la elección interna abierta en Córdoba expusieron que en el radicalismo local los únicos que festejaron fueron los de la oposición partidaria. El acuerdo sellado meses atrás por los actuales líderes del partido centenario, Ramón Mestre y Oscar Aguad, con el dirigente y varias veces legislador provincial Miguel Nicolás, ayer sufrió una dura derrota. El que festejó fue el principal opositor a este acuerdo, Mario Negri, quien el 23 de octubre próximo encabezará la lista de candidatos a diputados nacionales de Córdoba por la UCR, en la boleta que llevará a Ricardo Alfonsín como aspirante presidencial.¿Podrán, Aguad y Mestre, apartarse de la derrota de Nicolás? Hacia adentro del partido, les resultará difícil, sobre todo porque ayer a la tarde muchos afiliados recibieron en sus celulares mensajitos de texto que invitaban a votar por la lista de Nicolás y que estaban firmados por Mestre y Aguad. No tuvieron en cuenta un detalle: en la elección de ayer, por ser interna abierta, no sólo votaban por Alfonsín los afiliados.En efecto, la primera lectura es que la actual conducción del radicalismo y su aparato partidario sufrieron una amplia derrota que Negri, por lo bajo, se encargó de subrayar. Señaló que con la imposición del piso del 25 por ciento de los votos como exigencia para entrar en el reparto de las candidaturas a través del sistema D'Hont, le hicieron trampa; una trampa, mandó a decir, que terminó por perjudicar a los tramposos.El radicalismo cordobés no debe preocuparse sólo por eso. Aunque Negri prometa trabajar para que Mestre sea elegido intendente de Córdoba, el próximo 18 de septiembre, los números dicen que la UCR sigue perdiendo adhesiones en este distrito. Hace una semana, el candidato a gobernador Aguad sacó menos votos que los que había obtenido en 2009 como aspirante a diputado nacional; ayer, Alfonsín obtuvo en Córdoba menos sufragios aún que los que había recibido Aguad siete días atrás. ¿Podrá Mestre revertir esa tendencia con su candidatura a intendente? En un electorado tan volátil y desapegado de los aparatos como ha demostrado ser el cordobés, resulta complicado acertar pronósticos y hacer transpolaciones.

