Quedaron detenidos los dos municipales prófugos
Están acusados de atacar a un móvil de Bomberos. Se presentaron ante el fiscal. Delegado del Suoem los defiende.
Pablo González y Osvaldo Pereyra, los dos municipales que están acusados de haber arrojado las bombas de estruendo que causaron el choque de una camioneta de Bomberos, se presentaron esta mañana ante la Justicia y quedaron detenidos, después de haber estado por más de dos semanas en calidad de prófugos (video de los incidentes).
Están imputados de "lesiones leves, daño calificado y privación ilegítima de la libertad".
¿Infiltrados? Osvaldo Pereyra, uno de los acusados, señaló: "Repudio ese hecho. Seguramente han sido infiltrados los que provocaron ese atentado. Lo que quieren hacer es acallar la protesta de los trabajadores".
Ricardo Moreno, abogado de los dos municipales, consideró que sus defendidos son "inocentes". “Yo tengo un sin número de testigos, casi 46 testigos que pueden demostrar y testificar bajo juramento de ley que estos muchachos si bien han estado en esta protesta gremial, ellos nada tienen que ver con quienes arrojaron la bomba en este repudiable hecho y reprochable conducta a esta móvil de los bomberos de Córdoba", señaló el letrado.
Investigación. La causa recayó el pasado viernes en la Fiscalía de Instrucción Distrito 1 Turno 3 de la Capital, a cargo del fiscal José Mana. Al terminar la feria judicial, la fiscal que estaba a cargo, Adriana Abad, entregó las actuaciones realizadas hasta ese momento.
El jueves pasado, la causa había sido remitida a la Fiscalía Distrito 1 Turno 4, a cargo de Rubén Caro, pero este se apartó. Por ello, se derivó al Turno 3.
Los querellantes en la causa son los bomberos Néstor Olivera y Nelson Gutiérrez, patrocinados por el abogado Alejandro Zeverín.
Pablo González y Osvaldo Pereyra tienen órdenes de detención desde el 20 de enero pasado. Se los acusa de haber atacado a una camioneta de Bomberos de la Provincia el 10 de enero de este año, durante una protesta del Sindicato Unión del Obreros y Empleados Municipales (Suoem), que llevaban a cabo en la intersección de Avellaneda y La Rioja, de la Capital. Tras la agresión, el móvil de Bomberos chocó a dos personas que se trasladaban en una moto.
Ambos fueron suspendidos de sus puestos de trabajo y el Ejecutivo municipal ya realizó una presentación ante la Justicia solicitando la exclusión de la tutela gremial de la que gozan como delegados, para poder despedirlos.
Suoem. El delegado del Suoem, Ariel Quiñone, acompañó junto a un grupo de compañeros a los municipales acusados.
“No hay nada que compruebe que los compañeros fueron responsables de lo que pasó. Los han condenado socialmente injustamente, los detienen para dar una respuesta a la sociedad. Yo no sé si los culpables son compañeros municipales, si son infiltrados pagados, no lo sé, pero estoy convencido que estos dos compañeros están siendo culpados injustamente. Y eso que decían que estaban prófugos, los compañeros no podían venir porque no sabían qué Fiscal se iba a hacer cargo de su causa”, dijo.

