De qué hablan cuando hablan de encuestas
Los candidatos, casi sin excepción, hablan de encuestas. El gobernador Juan Schiaretti no sólo las menciona sino que da números con decimales. Roberto Battaglino.
Los candidatos, casi sin excepción, hablan de encuestas. El gobernador Juan Schiaretti no sólo las menciona sino que da números con decimales. En todos los casos, ninguno menciona qué consultora la realizó, cuándo, cómo se hicieron las preguntas, qué muestra de población se tomó, cómo se procesó el cuestionario y, fundamentalmente, quién la encargó y quién la pagó. Una encuesta provincial seria cuesta no menos de 50 mil pesos; de ahí la importancia de conocer quién la paga. Sin esos elementos, hablar de encuestas carece de sustento y seriedad.Las encuestas son una herramienta que grafica en un determinado momento la actitud de la sociedad sobre cierto tema. Como dicen los expertos, "son una foto, no la película completa". Y la foto puede cambiar. Para cualquier lado. Las que son amplias ventajas pueden dejar de serlo, agrandarse aún más o revertirse.Si no fuese así, no tendrían sentido las campañas y, casi llevando el tema a un absurdo, tampoco votar.En varias de las elecciones municipales en Córdoba y en algunas provinciales en lo que va del año, se advirtió un comportamiento muy cambiante de los ciudadanos en las horas previas a la votación. Distritos en los que un candidato tenía una ventaja de cerca de 10 puntos una semana antes, ese postulante terminó perdiendo ajustadamente. ¿Quién puede predecir esas variaciones a horas de emitir el sufragio?Ayer, Schiaretti habló de encuestas de la ciudad de Córdoba con números muy concretos, pero sin decir de dónde los había sacado. Hace cuatro años, el gobernador cerró su campaña diciendo que ganaba la elección del 2 de septiembre de 2007 por una diferencia que rondaría los 10 a 15 puntos, pronóstico bastante distante del resultado.

