Puentes para un pacto de no agresión
“Nadie quiere romper, muchos de los muchachos estamos agradecidos a los Kirchner; no le vamos a romper el esquema a ‘la Señora’”. Horacio Aizpeolea.
"Nadie quiere romper, muchos de los muchachos estamos agradecidos a los Kirchner; no le vamos a romper el esquema a 'la Señora'", reflexionó ante este diario uno de los sindicalistas que ayer compartió el asado convocado por Hugo Moyano en la sede de la CGT. Entre mollejas, chorizos y costillas, casi un centenar de dirigentes sindicales (con ausencia de gremios no moyanistas como la UOM, Luz y Fuerza o UPCN) se vio por primera vez en el año, al cierre de una semana en la que las diferencias entre el Gobierno nacional y la CGT parecieron profundizarse, con cruces verbales ásperos. Pero ayer no predominó un ánimo guerrero entre los comensales, aunque entre bocado y bocado hubo quejas, claro. Una de ellas fue recordar que la última vez que conversaron la presidenta Cristina Fernández y Moyano fue el 6 de septiembre pasado. "Quedó en que me llamaba", comentó risueño Moyano, aludiendo a aquella cita en Olivos. Transcurrió medio año.Ayer se supo que Moyano le envió una carta a la Presidenta para detallar las exigencias cegetistas. "Ahora tiene la pelota 'la Señora' (así la apodan muchos sindicalistas a la Presidenta); vamos a ver qué hace", se escuchó ayer.En el asado, Moyano dejó clara una consigna: "Tenemos mandato hasta fines de junio; hasta entonces, no nos movemos". También se dijo que "nadie del Gobierno nos va a imponer un secretario general, así como nosotros no imponemos ningún ministro".En el moyanismo no lo admiten, pero saben que no tienen la mayoría de la CGT. Y que si Moyano logró consolidarse en la central obrera todos estos años, no sólo fue por su comprobado poder de movilización, sino porque Néstor Kirchner lo hizo su aliado. Pero el kirchnerismo ahora prefiere "a un industrialista" (la UOM, Smata) al frente de la CGT. Comentaba ayer un funcionario peronista bonaerense: "Estos años, Moyano hizo 'camionerismo' en la CGT, sacándole afiliados a todo gremio donde hubiera un chofer; sin su alianza con el Gobierno, no tiene futuro en la CGT". Y agregaba: "Que Moyano no siga en la CGT no implica la guerra. El kirchnerismo quiere un pacto de no agresión".Moyano también cree que se pueden reconstruir los puentes con la Rosada. Aun cediendo la CGT. Su estrategia: restringirse, por ahora, a los pedidos fijados en la carta (asignaciones familiares, participación en ganancias de las empresas, entre otros). Exigencias más gremiales que políticas. "La Señora es inteligente y se va a dar cuenta de lo que pedimos", se escuchó.

