Procesaron a los dos exsecretarios K de Transporte y empresarios
Jaime, Schiavi y los Cirigliano, en la mira. La decisión judicial apunta a la política de transporte de los K. Libera al maquinista. Randazzo insistió en que la culpa de los trenes es del menemismo.
Buenos Aires. El procesamiento judicial por la tragedia de Once de los dos anteriores máximos funcionarios responsables del área y de los dos dueños de la empresa a cargo de la concesión, desmintió en los hechos ayer la concepción del Gobierno de que la crítica situación del transporte ferroviario en el país se debe a las políticas implementadas durante la década de 1990. Horas antes de que se conociera la resolución del juez federal Claudio Bonadío de procesar a los ex secretarios de Transporte desde 2003 Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi y a los empresarios propietarios de Trenes de Buenos Aires (TBA), concesionaria del ex ferrocarril Sarmiento, Sergio y Mario Cirigliano, por la tragedia de Once en la que murieron 52 personas y 700 resultaron heridas, el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, volvió a desconocer la responsabilidad política del Gobierno nacional por el pésimo servicio del transporte ferroviario. Para atrás. En declaraciones periodísticas, Randazzo reconoció el "calamitoso" y "verdadero desastre" del ex ferrocarril Sarmiento concesionado a TBA, pero deslindó toda responsabilidad de los gobiernos de Néstor y de Cristina Kirchner por esta situación que atribuyó a "las concesiones de la década del '90, que se desentendieron de un tema tan importante". Randazzo, que a raíz de la tragedia de Once pasó a manejar Transporte, hasta entonces competencia del ministro de Planificación, Julio de Vido, está empeñado ahora en el mejoramiento del sistema ferroviario. Con ese propósito, ayer mismo y como parte de una reasignación presupuestaria, recibió 2.400 millones de pesos adicionales para la compra de material ferroviario a China. Pero la interpretación gubernamental acerca de las causas sobre el pésimo servicio ferroviario que repitió Randazzo, sufrió un contundente mentís poco después, cuando se supo de la resolución del juez Bonadío, que en una de las conclusiones de su extensísima resolución, fue contundente: la tragedia de Once se debió a una "siniestra trilogía de empresarios, funcionarios y sindicalistas".El juez procesó a Jaime y a Schiavi, titular de Transporte al momento del hecho, por los supuestos delitos de abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público por la falta de controles sobre la concesionaria TBA y las condiciones en que prestaba el servicio. También tomó igual decisión con el hasta el mes pasado subsecretario de Transporte Ferroviario, Antonio Luna, relacionado con el sindicato La Fraternidad; y con el ex interventor de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte Pedro Ochoa Romero.Bonadío también sobreseyó al maquinista del tren de la tragedia, Marcos Córdoba, al que tanto la empresa concesionaria como Schiavi señalaron desde un primer momento como el responsable máximo del desastre.Además de procesar a los hermanos Cirigliano y de imponerles prisión preventiva, que no cumplirán porque la Cámara los benefició con la excarcelación, el juez también impuso embargos por 600 millones de pesos a todo el grupo empresario, que incluye a otros cinco ejecutivos. Todos fueron procesados por los supuestos delitos de asociación ilícita y descarrilamiento de un tren agravado. De la investigación surgió que uno de los Cirigliano, Sergio, realizó gastos de más de 17 mil dólares en joyas y más de 10 mil en muebles comprados en la Polinesia Francesa utilizando una tarjeta corporativa de TBA con fondos que habrían procedido de los subsidios del Gobierno. Los gastos por más de 400 mil pesos que constan en una tarjeta otorgada a TBA y asignada a Sergio Cirigliano fueron realizados entre enero de 2010 y junio de 2012, pese a que el empresario había dejado de ser titular de la firma en 2004.A ocho mesesActividades. Familiares y amigos de las víctimas de la tragedia de Once harán el lunes actividades para reclamar justicia y recordar a los fallecidos, al cumplirse ocho meses del accidente ferroviario en el que murieron 51 personas y más de 700 resultaron heridas. El acto central será a las 8.32, hora en que se produjo el choque de la formación contra el paragolpe de la estación, en el "Memorial de los Corazones" del andén 1 de la terminal ferroviaria.

