Primer paso para abrir un acuerdo
El Gobierno provincial pretende arreglar con el SEP para dejarle menor margen de maniobra al gremio de los docentes, que la semana pasada rechazó una oferta similar. Julián Cañas.
La negociación con los gremios estatales se complicó más de lo esperado. Los hombres del gobernador José Manuel de la Sota lograron que este aceptara dar un incremento salarial de 25 por ciento para todo el año (mucho más del 20 por ciento que tenía decidido otorgar), pero el acuerdo no aparece. Ahora se discute cómo se escalona esa suba. No se trata de un problema de números, sino de fondos. Los gremialistas quieren más plata ahora, para conformar a las bases. Y en las arcas provinciales, precisamente, lo que escasean son los recursos. Contrarreloj, anoche, el jefe de Gabinete, Oscar González, mantuvo una reunión a solas con José Pihen, titular del Sindicato de Empleados Públicos (SEP). Viejo zorro en los tironeos salariales, Pihen trataba de mejorar algunos aspectos de la oferta del Gobierno, que será analizada hoy en un plenario de su gremio.El mandamás del SEP llegó anoche al amplio despacho de la Jefatura de Gabinete en el Centro Cívico con una frase que González ya escuchó de boca de los dirigentes de la Unión de Educadores (UEPC), la semana pasada. "Mejorarme un poco la propuesta, para que sea aprobada por las bases".La semana pasada, Juan Monserrat, titular de la UEPC, le dijo a González que si la oferta oficial llegaba a 25 por ciento, sería aprobada en la asamblea provincial del gremio.El jefe de Gabinete consultó con el gobernador, quien lo habilitó a estirar la oferta inicial del 22 por ciento, con el objetivo de cerrar la discusión.Sin embargo, los agrios cuestionamientos de la presidenta Cristina Fernández a los docentes y la interna siempre latente en el gremio de los maestros cordobeses voltearon el arreglo que parecía cercano. La realidad interna del SEP no es la misma que la de la UEPC. Hoy, Pihen no tiene una oposición fuerte, pero el veterano dirigente siempre trata de llevar agua para su molino, que son los afiliados a su sindicato.Las bases del SEP son los agentes públicos que menos ganan. En este sentido, Pihen está dispuesto a aceptar un acuerdo trimestral, pero pretende garantizar un incremento mínimo de 400 pesos para los que menos ganan. En este punto se centraban anoche las negociaciones con el jefe de Gabinete.Luego del traspié en las conversaciones con los maestros, los negociadores del Gobierno pretenden acordar con el SEP para dejarle menor margen de maniobra a la UEPC.En este contexto, aunque Pihen no rompió su habitual hermetismo cuando está en plena negociación, todo indica que si lleva hoy la oferta al plenario es porque sabe que será aprobada. Caso contrario, seguiría negociando hasta lograr lo que pretende.Los equipos de salud son otro escollo para un acuerdo general. En los hospitales públicos, los trabajadores están representados por seis gremios, entre reconocidos y paralelos. Esto dificulta las conversaciones, porque ningún interlocutor habla por todo el personal.Hasta Pihen, que representa al SEP, el gremio que junto a Atsa (Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina) tiene el reconocimiento del Gobierno, sabe que no maneja a las bases en los hospitales.Ayer, el ministro de Salud, Carlos Simon, le hizo una oferta a uno de los gremios, pero no hay garantías de que sea aceptada por todos. Es más, lo más probable es que algunas de estas agrupaciones no acepten un hipotético arreglo y mantengan los reclamos en algunos hospitales. Una protesta que se sostiene desde el 27 de septiembre del año pasado.Con poco margen para mejorar la oferta y con el tiempo acotado, el Gobierno busca cerrar con el SEP para dar el primer paso hacia un acuerdo con los demás gremios estatales.Sin señales de acercamiento con la Casa Rosada por la deuda de 1.700 millones que le reclama, el gobernador De la Sota está obligado a otorgar un incremento salarial que no sabe si podrá pagar, si en los próximos tres meses no recibe oxígeno de la Nación.Pero De la Sota no quiere que el conflicto con los estatales le empañe el lanzamiento de su plan más ambicioso: el boleto educativo gratuito.

