Presión a intendentes por los subsidios
De Vido les reclamó a jefes municipales del Conurbano informes sobre la población de medios y altos ingresos. Prometió obras a cambio.
Intendentes del Conurbano bonaerense fueron instruidos para que apuren la renuncia masiva de personas de clase media y otros sectores de más altos ingresos a los subsidios que se vienen aplicando a las tarifas de servicios públicos desde hace más de seis años. Además de una profusa campaña mediática, el Gobierno nacional –a través del Ministerio de Planificación Federal– reunió por grupos a los jefes comunales del Gran Buenos Aires para que preparen informes con las zonas de mejores ingresos en cada una de sus jurisdicciones.Además, la Casa Rosada busca respaldo político para hacer frente a una medida que tendrá un alto impacto en el bolsillo de millones de argentinos a partir del 1° de enero próximo.Hasta ahora, las acciones desplegadas fueron la eliminación de subsidios para empresas de distintos rubros y habitantes de barrios cerrados, como así también la apertura de un muy poco prolijo listado para renunciar voluntariamente al aporte estatal a las tarifas de electricidad y gas, entre otros servicios. También, desde el 1° de enero próximo comenzarán a llenar los formularios que deberán completar los que estén en condiciones de mantener la tarifa subvencionada. El resto quedará excluido del beneficio desde marzo.En los encuentros con los intendentes bonaerenses, el ministro Julio De Vido prometió que lo que cada uno logre reducir como subsidio, le será devuelto en obra pública para su zona. Participó también el ministro de Economía y vicepresidente electo, Amado Boudou, aunque varios de los asistentes coincidieron en el bajo perfil del hasta hace poco "niño mimado" del kirchnerismo.Se anunció que la semana próxima seguirán estas reuniones en procura de información sobre las zonas en las que se aplicarán los recortes de subsidios.Otra instrucción que recibieron los presentes es que no se trata de un "ajuste", sino de un "redireccionamiento" de recursos que no afecta a los sectores de más bajos ingresos.El Gobierno debería definir en los próximos días cuál es la población que seguirá teniendo servicios públicos subsidiados. Por ahora, son los jubilados con el haber mínimo, enfermos o electrodependientes, beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo, entre otros.

