Polémica por posible quita de funciones al máximo tribunal
El proyecto fue presentado porel oficialista Yoma. Crea un tribunal que debería funcionar en Córdoba y resolver las apelaciones a las sentencias.
Buenos Aires. El diputado nacional oficialista Jorge Yoma (La Rioja) abrió una polémica en el Congreso nacional y en la Justicia porque presentó un proyecto que busca sacarle una gran cantidad de expedientes a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Quiere crear un Tribunal Nacional de Casación por Arbitrariedad para resolverlos. Según el proyecto de Yoma, este nuevo Tribunal deberá funcionar en Córdoba y tendrá como misión atender en las causas "menores" que hoy están en poder de la Corte nacional, concretamente las quejas por sentencias de las Cortes provinciales o de las Cámaras de Apelación que tienen vicios formales o no están debidamente fundadas. La oposición consideró la propuesta como "poco atinada" y solicitó que se deje trabajar a la Justicia. Pero Yoma aseguró que su proyecto no tiene "una connotación política" y que sólo busca alivianar el trabajo de la Corte nacional. "Lo que estoy planteando es la creación de un Tribunal Federal de Casación de Sentencias por Arbitrariedad para aquellas causas en las cuales se entiende que hubo vicios formales o no estuvieron suficientemente fundadas sus sentencias en los tribunales inferiores y que se recurren y llegan a la Corte", precisó Yoma. Según indicó el legislador, "por esa vía entran decenas de causas a la Corte Suprema, que entiendo que está para otra cosa", como conflictos entre las provincias y el Estado nacional o situaciones donde están en juego las garantías constitucionales de los ciudadanos. Rechazo opositor. Ayer, la Comisión de Justicia de la Cámara Baja, que preside el riojano, inició el tratamiento del proyecto y decidió citar para el 5 de junio a juristas como Alejandro Vanossi o el ex ministro de la Corte Augusto Belluscio. Desde la oposición surgieron voces en contra del proyecto, como el titular del bloque de diputados radicales, Ricardo Gil Lavedra, que desestimó la conveniencia de "crear un tribunal especial que entienda en sentencias defectuosas" para todo el país e indicó que sería "absurdo porque daría entidad de causal a lo que es anomalía". El radical dijo que no cree que "sea un proyecto atinado" y explicó que la Corte hace "una interpretación restrictiva de la "arbitrariedad", por lo que son "circunstancias excepcionales" las que deberían ser tratadas por un nuevo tribunal. En similares términos se expresaron legisladores del peronismo disidente.

