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Plan de Metas: Mestre insiste en moderar las expectativas

No promete grandes cosas. Rescató la herramienta, pero blanqueó lo difícil que será aplicarla.

29 de junio de 2012 a las 12:01 a. m.
Plan de Metas: Mestre insiste en moderar las expectativas
Colmado. Mestre expuso su plan y luego casi 80 oradores plantearon su opinión sobre las metas (Antonio Carrizo).

"Tenemos la obligación de expresar la verdad sobre el estado de la ciudad. Estamos haciendo un gran esfuerzo para recuperarla, pero no hay que crear grandes expectativas. Nunca propusimos cosas rimbom­bantes, ni anuncios de difícil concreción". El latiguillo preferido del intendente de Córdoba, Ramón Mestre, sirvió ayer para aludir a lo que pueden esperar de la gestión municipal los vecinos para el segundo semestre del año en curso; y también como paraguas para los lineamientos que el Ejecutivo fijó al defender ayer en audiencia pública su Plan de Metas de gobierno. El auditorio del CPC Colón quedó chico para albergar a buena parte del plantel de funcionarios municipales y a los casi 80 oradores (entre vecinos y representantes de instituciones) que fueron a opinar sobre el Plan de Metas. Esa herramienta, que surge de una ordenanza aprobada en 2011, impone al intendente la obligación de explicitar su plan de gobierno a los 120 días de haber asumido, y a determinar metas mensurables, cuyo cumplimiento pueda ser con­trolado. El propio intendente abrió el fuego ayer, al defender el detalle de objetivos que oficializó a mediados de mayo pasado. Mestre valoró al Plan de Metas como una herramienta "innovadora e inédita", aunque aclaró que la planificación por excelencia se da a través del presupuesto anual de gastos y recursos. "El Plan explica cómo llegar a las metas", opinó. Mestre transparentó sus dudas res­pecto a cómo resultará el debut del Plan de Metas, considerando que no hay recetas disponibles para aplicar a un municipio con fuertes déficits en materia de organización interna y disponibilidad de registros esta­dísticos. "Lo que presentamos no es una lista de promesas, sino de desafíos para conocer el rumbo y ser conscientes de lo que se puede y lo que no se puede hacer. Lo peor es que nos sigamos mintiendo", repitió una y otra vez, tratando de achicar expectativas. De hecho, la crítica más fuerte que recibió el Plan de Metas municipal provino de la Red Ciudadana Nuestra Córdoba, la entidad impulsora de esa ini­ciativa, que consideró que muchas de las metas sectoriales presentadas no eran mensurables, ni –por lo tanto– verificable su ejecución. Tanto Mestre, como su subsecretario de Desarrollo Económico y Estratégico, Juan Giunta, admitieron ese inconveniente, y lo explicaron con varios argumentos. Por un lado, remarcaron la falta absoluta de datos y estadísticas sobre la ciudad, que se puedan considerar como punto de partida y cotejo a futuro. Señalaron como experiencias novedosas al respecto la decisión del municipio de realizar un censo económico integral y la difusión pública de un informe mensual sobre recaudación y gasto salarial. "Le pedimos a Nuestra Córdoba que nos ayude a desarrollar indicadores y a cuantificar realidades. Todos estamos aprendiendo con esta nueva herramienta. Gobernar con metas es un cambio de paradigma que llevará tiempo", se atajó el intendente. A su turno, Giunta explicó que a su juicio no resulta conveniente ni viable exigir metas detalladas en todos los casos. "Siempre es más útil tener un plan. Por ejemplo: no sirve tanto decir cuántos semáforos vamos a colocar, sino cómo vamos a ordenar el tránsito en la ciudad", graficó. También aclaró que hay muchos ítems que no se pueden medir previamente y alegó varios motivos para eso: los imprevistos, la demanda espontánea, y los temas que involucran a otras jurisdicciones.Giunta indicó que el "desorden administrativo" municipal impide contar con datos esenciales. "Hemos tenido que aventurar muchas cosas", admitió.