Otro paro de Moyano por salarios y por Ganancias
Camioneros lanzó anoche una huelga del transporte de combustibles. Es por el fracaso de la negociación salarial y para que se baje el impuesto. Trabajo dictó la conciliación.
Buenos Aires. Con una nueva huelga, el dirigente cegetista Hugo Moyano redobló su apuesta para forzar al Gobierno a elevar el piso sobre el cual se aplica el Impuesto a las Ganancias sobre los salarios, en un escenario en el que más gremios se suman a esa exigencia.
El hijo de Hugo Moyano, Pablo, secretario adjunto de la Federación de Trabajadores Camioneros, rechazó el aumento del 21 por ciento ofrecido por la cámara empresarial del sector y declaró un paro nacional por tiempo indeterminado en el transporte de combustibles. Si la huelga persiste, habrá desabastecimiento de combustible.
Con el paro pretende conseguir una suba salarial del 30 por ciento y el pago de una cifra fija de 3.000 a 4.000 pesos para compensar el efecto del Impuesto a las Ganancias. Apenas conocida la medida gremial, el Ministerio de Trabajo decretó la conciliación obligatoria.
A todo esto, el sector antimoyanista –en el que se recuesta el Gobierno en su puja con Moyano por la CGT– pide lo mismo. Los disidentes decidieron presentar al ministro de Trabajo, Carlos Tomada, los reclamos acordados por los llamados “Gordos”, “independientes” y “los barrionuevistas”. Incluye la suba del mínimo no imponible de Ganancias, la universalización de la asignación familiar, reparto de fondos de las obras sociales, la aceleración de las paritarias y el 82 por ciento móvil para los jubilados.
Pablo Moyano planteó que estaría dispuesto a negociar el porcentaje de suba salarial si el Gobierno redujera con fuerza el impacto de Ganancias y elevara los topes de sueldos a partir de los cuales los asalariados dejan de cobrar asignaciones familiares. Criticó al Gobierno y alertó que se “equivoca” si quiere “pulsear” contra el sindicato porque la situación de los trabajadores “no da para más”.
Moyano se preguntó “qué autoridad tiene el Gobierno” para convocar a una reunión conciliatoria cuando “no acata el fallo de la Corte (Suprema de Justicia) para pagar el 82 por ciento móvil a los jubilados”. Y advirtió que habría más paros como el que dispuso anoche, tras un fin de semana en que un parate en el transporte de caudales dejó miles de cajeros automáticos sin dinero.
“Si el Gobierno quiere pulsear contra eso, creo que se equivoca”, dijo Pablo Moyano.
En tanto, el titular del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Guillermo Pereyra, respaldó los reclamos de Camioneros e insistió en reclamar el fin de los “impuestos al trabajo”. “Quienes no escuchan serán los responsables de las consecuencias que deriven de la legítima defensa de los derechos de los trabajadores (...) Compañero Hugo Moyano: la causa de ustedes es la nuestra”, advirtió.
El lucifuercista Oscar Lescano pidió a la presidenta Cristina Fernández que reciba a su sector (opositor a Moyano en las elecciones de la CGT del 12 de julio) para “llevarle la agenda de reclamos” de la central obrera. “No puede negarse a recibirnos”, dijo Lescano, quien advirtió que en las elecciones cegetistas “se va pudrir todo” cuando se compruebe de que muchos gremios que apoyan a Moyano tienen muchos motivos que les impedirán votar.

