El nunca menos puede incluir la rere
El kirchnerismo hizo ayer una gran demostración de fuerza, en medio de la euforia oficialista que generó la expropiación de YPF. Julián Cañas.
El kirchnerismo hizo ayer una gran demostración de fuerza, en medio de la euforia oficialista que generó la expropiación de YPF. A nueve años de la escuálida cosecha de votos que Néstor Kirchner consiguió en las elecciones del 27 de abril de 2003, pero que lo catapultó al poder, la presidenta Cristina Fernández dejó claro que su gestión va por más: el nunca menos ejercitado ahora por el cristinismo pidió organización y unidad para lo que viene. Con la potente movilización –siempre alentada y facilitada por los instrumentos de quien ejerce el poder–, el Gobierno dejó claro que nadie le hace sombra en el manejo de las manifestaciones callejeras, un punto sensible para los peronistas.En este sentido, tal vez, la única piedra en el zapato sea Hugo Moyano. Pero el oficialismo ya le puso fecha de vencimiento al poder que ejerce el dirigente camionero: el 12 de julio se renovarán las autoridades de la central obrera y el Gobierno eligió al metalúrgico Antonio Caló para desalojar al actual secretario general de la CGT.El kirchnerismo domina a su antojo el Congreso Nacional. Gracias a la mayoría en el Consejo de la Magistratura, su influencia en el Poder Judicial es inocultable. Con los medios estatales y los que están en manos de empresarios amigos, también es creciente la injerencia oficial en la comunicación mediática. Una oposición fragmentada y sin líderes consistentes colabora en generar esta sensación de fortaleza política del Gobierno.En este contexto, la permanencia o no de Moyano en el máximo cargo de la CGT no es un dato menor. Para los K, es uno de los pocos focos de resistencia que empañan su horizonte político inmediato. Los gremios oficialistas dicen tener los votos necesarios para desalojar al camionero del poder sindical. Cristina fue la única oradora, en una fecha de génesis para el kirchnerismo. Sin Néstor Kirchner, no hay dudas de que la Presidenta es la máxima referente de este proyecto político. De allí que no sorprenda que algunos dirigentes cristinistas ya abrieron el debate por la reforma constitucional. Aunque Cristina no lo admita en público (ayer dijo que está de paso), el nunca menos puede incluir la re-reelección.

