Los municipales están libres, pero suspendidos
Los dos agentes imputados por agresión a un móvil de Bomberos fueron excarcelados bajo fianza. El municipio los suspendió preventivamente.
Con aplausos, familiares y dirigentes gremiales municipales saludaron ayer en Tribunales II la liberación de los dos gremialistas del Suoem que habían sido detenidos 10 días atrás días después de los incidentes en los que resultaron agredidos dos bomberos en el marco de una manifestación en Avellaneda y La Rioja.
Pero Osvaldo Pereyra (delegado de Señalamiento) y Pablo González (de Mantenimiento) debieron asegurar una caución real, en inmuebles, de 30 mil pesos cada uno para abandonar el penal de Bouwer. Mientras tanto, la causa que avanza a ritmo acelerado, los mantiene imputados por tres hechos.
Además, ambos empleados municipales se encuentran suspendidos de sus puestos en la Municipalidad de Córdoba. La medida fue dictada por el Juzgado de Conciliación de 7ª Nominación, tribunal al que el municipio solicitó también la exclusión de la tutela gremial de los dos delegados. Hasta tanto se resuelva ese pedido, la Justicia dictó como cautelar la suspensión provisoria de los agentes.
Ayer, en medio de la algarabía, el abogado Ricardo Moreno aseguró que “se logró determinar que (los dos trabajadores) no tienen nada que ver en relación con los hechos que se les están atribuyendo”. No obstante, consultado respecto de la caución, reconoció que cada uno debe acreditar 30 mil pesos en el curso de los próximos seis días hábiles para sostener la libertad.
Tras recibir los primeros abrazos de sus colegas y familiares, Pereyra sostuvo: “Repudiamos totalmente el hecho” y “ha quedado demostrado, de acuerdo a las averiguaciones y filmaciones, que nosotros no fuimos”. A su turno, González se quejó por el trato recibido por la prensa.
Imputaciones. Aparentemente, lo que sostienen Moreno y los trabajadores puede tener rigor en lo que respecta a la agresión que sufrieron los bomberos con una bomba de estruendo. Pero en cuanto a otras dos imputaciones, la fuerza probatoria parece más contundente.
Esto se explica así: por la bomba lanzada a la caja del móvil de Bomberos, no hay pruebas de quién la arrojó, pero los ayer liberados están imputados de “partícipes necesarios de lesiones leves”, ya que uno de los bomberos tiene una dolencia en un tímpano.
En la Fiscalía de Distrito I, Turno 3, que procesa a los dos trabajadores, coincidieron que las otras dos figuras penales que pesan sobre ambos tienen mayor sustento causal: “privación ilegítima de la libertad calificada”, por impedir que los bomberos avancen y puedan salir del habitáculo, y “daño calificado”, por las patadas al vehículo.
El querellante por los dos bomberos damnificados –Néstor Mario Olivera y Nelson Fernando Gutiérrez–, Alejandro Zeverín, sostuvo que se construirán en parte civil para reclamar una reparación por 100 mil pesos.

