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Mujer e hijo presos por el brutal asesinato de un hombre

Se trata del crimen de Guillermo Bacar, empleado de Educación, a quien le reventaron la cabeza a golpes en su casa de barrio Maipú 2ª Sección.

22 de septiembre de 2010 a las 10:05 a. m.
Mujer e hijo presos por el brutal asesinato de un hombre

Una mujer de 45 años y su hijo de 25 fueron detenidos esta mañana, a primera hora, acusados de ser los autores del brutal asesinato de Guillermo Jorge Bacar (48) quien fuera muerto a golpes en la cabeza en su casa de barrio Maipú 2ª Sección de la ciudad de Córdoba el 1° de julio pasado (ver Lo asesinaron a golpes durante un asalto).A Bacar, empleado del Ministerio de Educación de la Provincia y dueño de una Pyme dedicada a la venta de insumos para fotocopiadoras, le destrozaron el cráneo con una plancha de cocinar carne.En un primer momento, los investigadores policiales se orientaron por un asalto. Y se llegó a decir que habrían sido al menos dos hombres que lo sorprendieron cuando sacaba su auto, a la mañana.En efecto, a la víctima los asesinos le robaron algunas pertenencias, como una notebook, su celular y una máquina digital de fotos, entre otros bienes menores.Sin embargo, con el paso de los días, los pesquisas de la División Homicidios se orientaron por la hipótesis de un "crimen pasional", según confiaron fuentes del caso esta mañana a LAVOZ.com.ar.Bacar estaba casado y era padre de un niño de 10 años. Al momento del crimen, ni la esposa ni el pequeño estaban.Hipótesis. La sospecha es que Bacar habría sido muerto presuntamente por un plan criminal tramado supuestamente por una mujer, a quien él había conocido y había entablado una relación, y por el hijo de ésta.Hoy, con órdenes de la fiscal Adriana Abad, los policías detuvieron a ambos, quienes quedaron imputados por homicidio y hurto. La sospechosa detenida es de apellido Rodríguez, personal civil de la Fuerza Aérea Argentina, y su hijo se apellida López. En la casa de la mujer, en barrio Las Palmas, se habían encontrado días atrás "pruebas que la comprometen" y que decidieron a la fiscal a ordenar ahora los arrestos, trascendió de fuentes con acceso a la causa.Bacar vivía en calle Issasa 1930. Aquella mañana, una vecina lo oyó gritar: "¡No, no, dejame, basta! No me pegues más ¿Qué te pasa?". Esos alaridos dieron la pauta a los investigadores de que el hombre podía conocer a sus atacantes. Con el paso de los días y la pesquisa, que incluyó el análisis de llamadas telefónicas, se permitió avanzar en el caso. Su cadáver fue encontrado por su propia esposa, cuando volvió de trabajar aquella tarde. El cuerpo yacía en uno de los garajes de la casa.