Moyano volvió a mostrarse como una opción política
En un acto de la Juventud Sindical, el gremialista equiparó la "armonización" con la "flexibilización laboral" de la década de 1990.
Buenos Aires. Hugo Moyano volvió ayer a hablar no sólo como opositor al Gobierno nacional, sino como futuro contendiente electoral del kirchnerismo. "Aunque a la Presidenta no le guste, voy a repetir que a este país algún día lo va a conducir un hombre de la clase trabajadora, un trabajador; tenemos que prepararnos", propuso. El secretario general de la CGT (a decir verdad, de una CGT severamente fracturada) esta vez usó como tribuna el acto que organizó en el Luna Park la Juventud Sindical, que lidera Facundo, uno de sus hijos. El motivo del acto fue homenajear a Felipe Vallese, un joven delegado sindical metalúrgico que hace 50 años fue secuestrado y desaparecido por la dictadura militar de entonces. También ayer, como recordó Facundo Moyano, se cumplieron dos años de la creación de la Juventud Sindical. Muchas cosas pasaron en estos dos años. En agosto de 2010, cuando la asociación debutó en el Luna Park, el acto fue compartido con La Cámpora y el Movimiento Evita, entre otras agrupaciones kirchneristas. Y todos reconocían como líder a Néstor Kirchner. Ayer, el ex presidente apenas fue nombrado al pasar, mientras que Cristina Fernández fue duramente criticada (aunque sin nombrarla).Sólo parecen quedar chicanas de aquella frustrada alianza con La Cámpora. "No somos una 'orguita' (neologismo devenido de 'la orga', como se autorrefería Montoneros en los '70) efímera producto de una decisión política", se diferenció Facundo Moyano, en clara alusión a La Cámpora.El hijo de Moyano disimuló con su tono tranquilo las duras críticas que dirigió al Gobierno y sobre, todo, a la agrupación que conduce Andrés "el Cuervo" Larroque, diputado nacional como él. "No estamos sólo para aplaudir", dijo. "La historia existía antes del 2003; este Gobierno no nos devolvió la Patria; ésta estaba en quienes lucharon contra el neoliberalismo de los '90", volvió a golpear Facundo Moyano. Hugo Moyano fue presentado como "el secretario general de la única CGT". Antes se proyectaron cortos con imágenes de movilizaciones obreras encabezadas por Moyano. La puesta en escena incluyó seis acróbatas, cada uno con un bombo con luces, descolgándose del techo mediante arneses, con música de fondo de Los Redondos. Como para que no se extrañaran las performances artísticas de Fuerza Bruta, siempre presente en los actos kirchneristas.Debajo del escenario estuvieron los sindicalistas fieles a Moyano, Juan Carlos Schmidt, Julio Piumato, Pablo Moyano, Juan Carlos Murgo, entre los más conocidos. Lejos de ellos, entre los invitados, se sentó la intelectual Beatriz Sarlo.Hugo Moyano, como lo dijo el 12 de julio pasado al ser reelegido al frente de la CGT, se reivindicó como alternativa política al actual gobierno. "En los '90 se hablaba de 'flexibilización laboral' para disimular las políticas de ajuste; ahora se habla de 'armonización'", dijo, afirmando que desde la Casa Rosada se estaba ajustando "a todas las provincias". El término "armonización" está de moda y Moyano lo sabe."Nos mienten con el Indec, nos mienten cuando dicen que no hay desocupación en el Chaco", repasó Hugo Moyano, siempre en medio de citas de Juan Domingo Perón. Criticó varias veces lo que definió como "un discurso antisindical" de la Presidenta y remató con una frase gruesa y sonora: "Quien les quita derechos a los trabajadores, traiciona a la Patria". A favor de la re-reelección. Mientras el moyanismo mostraba su rechazo al gobierno de Cristina Fernández, desde otros rincones volvieron a escucharse voces favorables a la reforma constitucional para permitirle un tercer mandato. El gobernador de Mendoza, Francisco Pérez, ratificó su apoyo a una reforma. "No hay que vedar de antemano; el soberano es el pueblo y es el que termina tomando las decisiones a la hora de votar", argumentó.

