Movilización del PJ, ironías opositoras
Unos cuatro mil militantes escucharon el discurso afuera. El juecismo y la UCR decoraron sus bancas con carteles de advertencias y excavadoras de juguete.
Eran las 10 de la mañana y unos cuatro mil militantes ya se acomodaban tras el vallado perimetral para recibir al gobernador Juan Schiaretti antes de que diera su último discurso en la apertura de las sesiones legislativas. Minutos antes, decenas de colectivos invadieron esa zona céntrica con vecinos de distintos barrios que confluyeron en la Unicameral.Cerca de las 11, ya estaba todo listo para recibir a Schiaretti: banderas flameando, pancartas atadas a los caños del vallado y grupos de jóvenes con tambores y redoblantes que improvisaron una serie de cánticos. El aparato entero estaba movilizado.Los funcionarios avanzaron desde 27 de Abril por Rivera Indarte hacia la entrada al edificio e iban saludando a su paso a la multitud como estrellas de cine que caminan por la alfombra roja. La oposición, en cambio, ingresó por Deán Funes, casi escabulléndose para evitar a las filas justicialistas.El gobernador llegó acompañado de su esposa, Alejandra Vigo. Avanzaron saludando a la muchedumbre, que siguió el discurso por parlantes ubicados en las afueras de la Unicameral.Sergio Ferreyra, militante de la Seccional 14ª, relató que llegaron 500 personas en 18 ómnibus. "Estamos costeados por algunos integrantes del Partido Justicialista que hacen lo posible para que nosotros no tengamos el gasto de trasladarnos de la seccional hasta acá", explicó. Marcelo Maldonado, de la Seccional 6ª, aseguró que tanto el traslado de unas 90 personas, así como el agua y los refrigerios, los consiguieron vendiendo empanadas, pastelitos y haciendo ollas populares.Cuando Schiaretti bajó de su auto, el panorama fue alentador; cuando entró al recinto, la impresión fue otra. Las bancadas del Frente Cívico y del radicalismo le tenían preparada una sorpresa.Los legisladores opositores le encontraron una vuelta a las protestas por la demolición de la ex Casa de las Tejas. Los juecistas pusieron carteles de advertencias viales con el rostro del mandatario y la leyenda: "Peligro, gobernador demoliendo". Mientras, la UCR dejó en manos de la legisladora María Calvo Aguado la compra de retroexcavadoras de juguete, que exhibieron en sus bancas. Incluso, al final del acto, el juecista Rodrigo Serna pidió una para llevarle a su hijo. En la calle . Al finalizar el acto el emocionado gobernador agradeció el apoyo recibido, desde una tarima para la militancia que lo esperó fuera del recinto: "Es mérito de ustedes y del pueblo de Córdoba".

