Milani explicó a la Justicia su actuación en la dictadura
El jefe del Ejército negó ante un juez Federal de La Rioja haber participado en violaciones a los derechos humanos. No habría realizado aclaraciones sobre su patrimonio.
Buenos Aires. El jefe del Ejército, general de división César Milani, negó en forma absoluta las acusaciones de organismos de derechos humanos y de un ex-preso político acerca de que tuvo relación con la represión en la pasada dictadura militar, al ponerse ayer a disposición de la Justicia federal de La Rioja, durante una sorpresiva y espontánea presentación.
La oposición legislativa, por su parte, se prepara para cuestionar la designación de Milani como jefe del Ejército dispuesta por Cristina Fernández cuando, el lunes próximo, la Comisión de Acuerdos del Senado analice su pliego de ascenso a teniente general y los de otros jefes militares.
Después de ser autorizado por el ministro de Defensa, Agustín Rossi, Milani se presentó de manera sorpresiva ante el juez federal de La Rioja Daniel Herrera Piedrabuena y durante dos horas negó los hechos de su supuesta participación en la represión ilegal.
Un escueto comunicado del Ejército informó que Milani “se presentó espontáneamente”
ante el juzgado federal riojano “con la finalidad de ponerse a su total disposición, negando absolutamente los presuntos hechos que se le atribuyen a través de algunos medios de comunicación”.
Ante ese juez, la presidenta de Madres de Plaza de Mayo de La Rioja, Marcela Ledo, solicitó la reapertura de la causa por la desaparición de su hijo Alberto Ledo cuando era soldado conscripto y supuestamente ayudante de Milani, en Tucumán, durante el Operativo Independencia del Ejército contra la guerrilla del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), en 1976.
Pero la exabogada de Familiares de Desaparecidos Políticos en Tucumán, exintegrante de la unidad fiscal de violación de los derechos humanos provincial y miembro de Hijos, Julia Vitar, negó que esa causa haya sido archivada y desvinculó del hecho al designado jefe del Ejército.
Recordó que en 1976 Milani era un subteniente recientemente egresado por lo que “no tenía secretario, como dice la denuncia”. Después de asegurar que en Tucumán nunca hubo una denuncia por violación de los derechos humanos contra Milani, manifestó que “la palabra de los sobrevivientes es sagrada y si alguno hace una denuncia, tiene que ser investigada por la Justicia”.
También Vitar afirmó que Milani no actuó como agente de inteligencia del Batallón 601 durante la dictadura, como aseguró el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel.
Según la exabogada de Familiares, el actual jefe del Ejército era parte del cuerpo de ingenieros que trabajó en la obra pública durante el Operativo Independencia y que recién ingresó en la Inteligencia del arma en diciembre de 1983, como consta en su foja de servicios.
La no participación de Milani en ese operativo y su ingreso a Inteligencia en el inicio de la democracia fueron constatadas por la Comisión de Acuerdos
del Senado cuando en 2010 se aprobó su ascenso a general de división.
Por eso la oposición en la reunión del lunes de esa comisión seguramente centrará su rechazo en hechos novedosos, como el crecimiento de su patrimonio personal y la denuncia que hizo estos días el riojano Raúl Olivera, ex-preso político de la dictadura durante cuatro años.
Olivera dijo reconocer en Milani al militar que en marzo de 1977 “encabezó” el allanamiento a su vivienda en La Rioja en el que fue detenido su padre y que cuando era preso político, en medio de un interrogatorio, lo increpó en varias ocasiones. El testimonio de Olivera está incluido en el informe del Nunca Más de La Rioja, de 1984.
Las acusaciones aparecidas en estos días llevaron a pedir a dirigentes de derechos humanos, como la presidenta de Abuelas Estela Carlotto y Nora Cortiñas, de Madres, que las mismas sean investigadas por la Justicia.
El senador oficialista Aníbal Fernández, por su parte, también se pronunció al sostener que Milani “tendrá que dar las respuestas de manera que corresponda” antes de la aprobación de su ascenso por la Cámara Alta, pero antes infirió que las acusaciones son “comidillas típicas de la politiquería previa a las elecciones”.
El lunes, la oposición buscará echar atrás la designación de Milani al frente del ejército en la Comisión de Acuerdos del Senado, en la que el oficialismo tiene mayoría.
Cuatro sospechas
El diputado nacional de la UCR Ricardo Alfonsín consideró que la presidenta Cristina Fernández “debe abstenerse” de designar al general de división César Milani como jefe del Ejército. “Está sospechado de estar comprometido con la represión ilegal, de formar parte de los carapintadas, de realizar tareas de inteligencia interior prohibidas por la ley y de enriquecimiento ilícito. Sería razón más que suficiente para no designarlo”, sostuvo.

