Mestre, envuelto en un derroche de optimismo
Dijo que se siente "cerca" de ganar, pero pidió prudencia ante el marcado exitismo de sus seguidores. Destacó que el partido "está unido".
Hay que remontarse varios años hacia atrás y unas cuentas campañas electorales para recordar un ambiente de tanto entusiasmo y expectativa de la militancia radical frente a la posibilidad cierta de ganar una elección en Córdoba. Ese fue el clima predominante ayer en la Isla de los Patos, el emblemático sitio que Ramón Mestre (UCR) eligió para cerrar su campaña a intendente, previo recorrer de norte a sur la ciudad al frente de una caravana."Creo que estamos más cerca que nunca del objetivo de volver a gobernar esta ciudad, como lo hicieron (Ramón) Mestre y (Rubén) Martí", señaló el postulante, ante unos cuatro mil militantes.Mestre se esforzó por mostrar equilibrio y no caer en el exitismo de sus seguidores, que se enfundaron en rojo y blanco como en las doradas décadas de los '80 y '90, cuando la UCR era mayoría en la Capital. "Compito con ganas y mucha actitud, pero arrogancia de mi parte no van a encontrar. En este momento hace falta mucha humildad. Vamos a esperar el voto de los cordobeses", declaró Mestre ante los periodistas que le consultaron si se sentía ganador.A tono con esa postura, les pidió a los militantes que "no bajen los brazos" porque "la elección se gana recién el domingo". "Fiscalicemos como corresponde", insistió. No obstante, en su entorno se ilusionaban con la posibilidad de un triunfo por seis a siete puntos porcentuales de diferencia sobre el segundo.El mensaje final del candidato no contempló ya propuestas, ni menciones a la plataforma. Sí envió mensajes hacia adentro del radicalismo. Agradeció que "el partido está unido" y el haber podido "recorrer todos los barrios" acompañado incluso por dirigentes de otros sectores internos.Luego fue el turno para sus colaboradores más cercanos, aquellos "que estuvieron en momento difíciles" y que "durante siete años me ayudaron a elaborar este proyecto político con ideas".Mestre se mostró en el escenario sólo junto a su candidato a vice, Marcelo Cossar, y también el ex intendente Rubén Martí, que tuvo un perfil bastante alto durante la campaña. Detrás de escena estaban, entre otros dirigentes, Oscar Aguad, Miguel Nicolás y Jorge Font. El candidato justificó la elección de la Isla de los Patos, recuperada durante la gestión municipal de Ramón Mestre padre, como sede del cierre de campaña. "Vine a este lugar cuando se inauguró y también en el primer aniversario de la muerte de mi papá. Es un sitio muy caro a mis sentimientos", aseguró. La estética y logística de la reunión tuvieron semejanzas con el funcionamiento de un boliche: espectáculos en escenario, carpas VIP, despliegue de patovicas, todo bajo el control de Juan Pablo Ostanelli, hombre de estrecha confianza de Mestre.En el escenario amenizaron la espera la banda de rock Cuatro al Hilo y los cuarteteros Jean Carlos y La Banda de Carlitos. Estos últimos tocaron jingles que sonaron durante toda la campaña: Jean Carlos, con su versión de "Córdoba te quiero"; y La Banda de Carlitos, con "Se viene Mestre", en una adaptación de su hit "Jabón Chiquito".

