La unidad no llegó con el Bicentenario
Pese a los gestos del gobernador Schiaretti, en Córdoba, en lo único que se pusieron de acuerdo oficialistas y opositores fue en aumentar sus sueldos. Julián Cañas.
En los 31 meses que lleva en el poder, la presidenta Cristina Fernández convocó en varias oportunidad a la unidad nacional para el Bicentenario. Pasó el festejo del 25 de mayo por el primer grito patrio, con el oficialismo y la oposición enfrentados como pocas veces en la historia.
Ayer, se conmemoró un nuevo aniversario de la Independencia del país y “unidad” no fue la columna vertebral del discurso. La jefa del Estado sólo la nombró al pasar. Es más, mencionó con insistencia “la batalla” que viene sosteniendo su administración para imponer sus ideas.
“Hago una convocatoria a todos, sin rencores, sin odios, para reconstruir el tejido social e institucional del país”, exclamó Cristina Fernández, la noche del 28 de octubre de 2007, cuando el escrutinio provisorio ya la consagraba como presidenta electa.
Un año después, el 1º de marzo de 2008, pocos meses después del conflicto con el campo, la Presidenta convocó al Acuerdo del Bicentenario, al inaugurar el 126º período ordinario en el Parlamento Nacional.
“Al Acuerdo del Bicentenario, yo lo defino como el acuerdo entre los argentinos. Como en todo acuerdo, todos tienen que poner algo”, afirmó entonces la Presidenta, cuando llevaba 15 meses en la Casa Rosada.
A un año y medio del final de su mandato, al menos en sus últimos mensajes, la jefa del Estado abandonó el objetivo de la unidad nacional. De manera empecinada trata de convencer a opositores y a la sociedad sobre las bondades de su gestión, alejada de cualquier intento de autocrítica.
El diálogo político que la Presidenta convocó en julio del año pasado, parece muy lejano. Dos meses después del llamado, los principales partidos de la oposición se retiraron de la mesa de negociación, denunciando una “maniobra perversa” del Gobierno.
Mientras la oposición trata de erosionar el poder del oficialismo desde la mayoría que ostenta en el Congreso, el Gobierno no desaprovecha oportunidad para denunciar que le “ponen palos en la rueda”. La unidad ya casi ni se usa como retórica en los discursos.
Mientras esto sucede a nivel nacional, en una breve referencia, ayer el gobernador Juan Schiaretti si se expidió sobre la cuestión. “Que este festejo de la Independencia nacional nos haga ser más unidos, más tolerantes y más plurales”, dijo en el acto central de los festejos en la ciudad de La Calera.
Aunque el panorama político provincial tampoco da señales en ese sentido. La reforma política local salió con los votos de la amplia mayoría peronista.
En lo único que coincidieron las tres principales partidos cordobeses fue en aumentarse los sueldos, pocos días atrás.
Luego, estalló el rechazo social y los opositores retrocedieron. Entonces, las coincidencias se convirtieron en un áspero cruce de acusaciones.
En Córdoba, la unidad política también brilla por su ausencia.

