"La relación de la Justicia con el poder político es conflictiva"
Luis María Cabral, titular del Consejo de la Magistratura. Respaldo: se manifestó a favor del proyecto legislativo para elevar de 13 a 18 miembros la composición del Consejo.
El camarista porteño Luis María Cabral, actual titular del Consejo de la Magistratura de la Nación, se manifestó por una mayor presencia en ese cuerpo de representantes del Poder Judicial, y respaldó el proyecto legislativo para elevar de 13 a 18 miembros la composición del organismo. Además, consideró que el Consejo debe ser integrado, y encabezado, por el presidente de la Corte Suprema de Justicia.
Desde otro escenario, definió como "conflictiva" la relación entre la Justicia y los poderes político y Legislativo, aunque precisó que se trata de una situación de vieja data y que no se da sólo en la Argentina.
El magistrado dialogó con La Voz del Interior al cabo de un encuentro con jueces y fiscales federales.
-¿Está de acuerdo con modificar la composición del Consejo de la Magistratura?
-Los bloques de la oposición en Diputados aprobaron un proyecto que incluye en el Consejo a dos abogados más, dos académicos más y el titular de la Corte. Me parece bien que el presidente de la Corte presida el Consejo porque esto facilitará aquellos aspectos relativos a las funciones internas del Consejo y de la Corte como cabeza de poder. También es correcta la participación de abogados y académicos; pero me parece que queda muy reducido el sector judicial porque, de 18 miembros quedará con sólo tres, menos del 18 por ciento.
-¿Una composición más equilibrada apunta a evitar cierta discrecionalidad del oficialismo en las decisiones?
-En primer lugar, apunta a que se cumpla el mandato constitucional del equilibrio entre los sectores que lo integran. En el actual diseño, el oficialismo cuenta en los hechos con una capacidad de veto para algunas decisiones que, para serle sincero, nunca ha utilizado, pero la tiene. Es importante que, más allá de que se haya o no utilizado, que en el diseño no exista la posibilidad de bloquear por un solo sector una decisión.
-Si bien el oficialismo no utilizó esta capacidad de veto, ¿cree que hay presiones del poder político al Judicial?
-Las relaciones entre el poder político y el Poder Judicial siempre han sido conflictivas porque todo poder trata de tener mayor discrecionalidad e imponer su criterio. Siempre ha existido una conflictividad aquí y en cualquier otro país en el que haya división de poderes; y en algunos casos ha habido expresiones de parte de funcionarios políticos que, entiendo, han resultado inadecuadas acerca de decisiones de los jueces.
-Hubo polémicas recientes que tuvieron como protagonista al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández...
-Así es. Hubo hasta una mención de carácter genérico acerca de que se "tarifan" excarcelaciones. Es absolutamente injusto cuando se lo señala de manera genérica, porque si hay alguien que realmente actúa de esta manera debe ser denunciado y los jueces vamos a ser los primeros en querer remover a un juez de esas características. Los poderes políticos están obligados a asegurar la independencia de los jueces y a acatarla.
-¿Pero eso se da en este momento?
-Se da esporádicamente. A veces se dicen estas cosas y resultan inconvenientes. También la finalidad institucional de los jueces es la de controlar el funcionamiento de otros poderes; pero los jueces no gobiernan y no sustituyen la decisión política en los actos de gobierno.
-¿Qué opina de la iniciativa de un diputado del oficialismo de evaluar cada cuatro años a los jueces?
-No tengo dudas de que es una propuesta inconstitucional. La Constitución establece claramente que sólo el mal desempeño puede poner fin a la actuación de los jueces. Mientras dure la buena conducta, la Constitución garantiza su inmovilidad.
-¿Cómo evalúa la relación de la Presidenta con la Justicia?
-Mire, muchas veces en las declaraciones hay un trato inapropiado, desde los más altos funcionarios del Ejecutivo. Pero lo cierto es que en los hechos no hubo jueces que hayan sido perseguidos por sus decisiones. Hay que evaluar esto en el marco de la conflictividad usual entre poderes políticos y Poder Judicial. Los jueces tienen que tener la entereza para poder actuar con independencia, más allá de las presiones.
-La gente sigue desconfiando de la Justicia. ¿Persiste la falta de credibilidad?
-Yo creo que persiste, pero también hubo un cambio de visión hacia a la Justicia, especialmente a partir de que la Corte ha tenido firmes actitudes en dos cuestiones: una, en la de señalar y asegurar la independencia de los jueces y ejercerla; y otra, en la forma de exhibir y transmitir qué es lo que hacen los jueces, cómo lo hacen y por qué lo hacen.

