La mujer de Jaime negó acusaciones de dádivas
Por escrito, Reyss rechazó haber recibido el pago de un alquiler de un edificio como presunta dádiva de empresarios. Es investigada junto ax funcionario y sus hijas.
Silvia Reyss, la mujer del ex secretario de Transporte de la Nación Ricardo Jaime, presentó hoy un escrito ante el juez federal Norberto Oyarbide en el que negó haber recibido el pago del alquiler del edificio en el que vivió en 2003 como presunta dádiva de empresarios.
Reyss entregó un escrito de apenas una carrilla en el que aclaró que en ese año no estaba en pareja con Jaime y se negó a contestar preguntas del magistrado y del fiscal federal Carlos Rívolo, informaron fuentes judiciales.
Jaime y Reyss están acusados de haber habitado tres departamentos cuya garantía y alquileres habrían sido pagados por directivos de la empresa Teba, a quien el ex funcionario le extendió la concesión de la terminal de ómnibus de Retiro hasta 2015 y que por su función debía controlar.
En la causa está acreditado que Reyss vivió entre 2003 y 2005 en un departamento del edificio de la calle Cerrito 1518, que Jaime habitó entre 2005 y 2007, y en ambas oportunidades Teba fue su garante.
Jaime también está imputado por la misma situación de un departamento en el edificio de avenida Libertador 654, planta 12, por un valor de 1.400 dólares mensuales en un contrato de 2009 a 2011.
La mujer negó la acusación de dádivas y dijo que en 2003 no estaba en pareja con el ex funcionario, pero una fuente judicial señaló que para esa época ya "tenía algún tipo de vínculo con Jaime".
Reyss ingresó poco antes de la una de la tarde junto a su abogada defensora, Julia Shijman, al despacho del juez Oyarbide, donde fue indagada por el magistrado, el fiscal Rívolo y el secretario Jorge García Davini.
Jaime deberá presentarse a declarar como imputado el próximo miércoles, luego de que se postergara su indagatoria prevista para ayer por inconvenientes en los vuelos desde Córdoba, donde reside, a Buenos Aires.
Por estos hechos también están imputados ex y actuales directivos de Teba, señalados como garantes y pagadores de los alquileres a cambio de favores empresariales.
La causa se inició por presunto enriquecimiento ilícito de Jaime durante sus años de funcionario y se investigó si era el dueño de un avión Lear Jet y de un yate.
La investigación derivó en las supuestas irregularidades con los departamentos y el juez lo citó por el delito de dádivas, lo que Jaime intentó impugnar pero fue rechazado por la Cámara Federal.
Jaime ya fue procesado por dádivas por el juez federal Claudio Bonadío, quien lo considera responsable de haber recibido pasajes de taxis aéreos a Córdoba, Uruguay y Brasil de empresarios del sector a los que debía controlar.

