"La irrupción de Massa impactó a todos los partidos"
Entrevista a Mariel Fornoni, consultora. Opina que el más afectado es De Narváez, pero que también le saca votos al kirchnerismo. Afirma que navegará entre oficialismo y antikirchnerismo.
Para la consultora y analista política Mariel Fornoni, la irrupción de la candidatura de Sergio Massa en el decisivo distrito electoral de la provincia de Buenos Aires impactó a todas las fuerzas políticas, no sólo en el peronismo. La directora de la consultora nacional Management & Fit encabezó un almuerzo organizado por la Bolsa de Comercio de Córdoba, donde habló del escenario nacional y provincial que se avecina para las elecciones legislativas de octubre. Fornoni aseguró que el intendente de Tigre arrancó con una importante ventaja sobre el kirchnerismo, pero que la campaña recién comenzó y la "verdad" se conocerá el 27 de octubre. Sobre las primarias, la profesional admitió que puede tener influencia en el resultado final, pero lo que suceda el 11 de agosto no se puede tomar como "definitivo". –¿Qué modificó en el escenario nacional la candidatura de Massa? –Fue un cambio importante, porque se trata de la provincia de Buenos Aires el distrito electoral más importante, porque aglutina a más del 38 por ciento del electorado nacional. Antes de la candidatura de Massa, nosotros teníamos un escenario muy polarizado entre el kirchnerismo y Francisco de Narváez, del PJ disidente. Se creía que la postulante del oficialismo sería Alicia Kirchner. Luego de que Massa confirmó su candidatura, también se supo que Martín Isaurralde es el candidato del Gobierno. El impacto que generó Massa es importante, ya que es un candidato multitarget que le saca votos a todos. Las encuestas marcan hoy que De Narváez fue el más afectado, porque se dividió en dos el voto peronista no kirchnerista. Pero, Massa le saca votos al kirchnerismo y también a la candidata radical Margarita Stolbizer. Su irrupción impactó a todos los partidos. –¿Lo identifican como un opositor al kirchnerismo? –No lo ve como integrante del Gobierno. Por ahora, Massa ha logrado navegar en una línea media entre el kirchnerismo y el antikirchnerismo. No podemos asegurar si podrá mantenerse en esa posición. Esta claro que su estrategia de Massa es que no se lo identifique como un opositor total al Gobierno, como si pretende De Narváez. –¿Cómo cree que puede afectar el resultado de las primarias, en la carrera hasta octubre? –Hay que esperar los resultados del 11 de agosto. Creo que si Massa gana por 10 o más puntos, a De Narváez no debería afectarlo tanto. En cambio, si el triunfo de Massa es apretado o gana el kirchnerismo también por poco, es muy probable que el voto anti-K se corra sensiblemente hacia Massa. En este caso, De Narváez puede quedar muy mal parado para octubre, porque habrá una fuerte polarización. Un dato importante en Buenos Aires, es que el 62 por ciento de los que votaron a Cristina en 2011, dicen que podrían votar a Massa. Esto lo tiene en cuenta su equipo y allí habría que buscar la estrategia de mostrarse distinto, sin perder de vista que muchos de sus votantes apoyaron al kirchnerismo. –¿Qué diferencia tiene Massa con el resto de los dirigentes peronistas? –Creo que Massa buscará ampliar los límites del PJ, con una política de consenso. Por eso también el kirchnerismo buscó un candidato con un perfil parecido al de Massa: intendente del conurbano, joven, con una gestión con buena imagen y aspecto renovado alejado de los estereotipos de los antiguos intendentes bonaerenses. Insaurralde tiene el inconveniente que el 55 por ciento de los bonaerenses no lo conoce, complicado para una campaña corta.– ¿Si gana en octubre, Massa se convierte en presidenciable? –No creo. Se convertirá en un candidato más, pero hay varios que seguirán en carrera. Macri, Binner, Scioli, De la Sota. Hay que ver si Massa decide ir por la Presidencia o la gobernación de Buenos Aires. No creo que esta legislativa sea decisiva en el escenario para 2015. –¿El PJ disidente se diluyó? –Me parece que había muchas expectativas sobre frentes electorales más amplios que no se concretaron. Esto fue independiente a la irrupción de Massa. –Por lo que dicen las encuestas, será difícil decir quién ganó y quién perdió en octubre. –Efectivamente, dará para varias lecturas. Una será que el Gobierno nacional perdió en los cinco distritos electorales más importantes. Pero, seguramente los oficialistas dirán que el Frente para la Victoria será la primera minoría, porque es la única fuerza que tendrá representación en todos los distritos. En realidad, en octubre se renuevan las bancas que se pusieron en juego en 2009, cuando el kirchnerismo hizo una pobre elección. Es decir, que en estos comicios arriesga poco. Hoy todas las encuestas dicen que el Frente para la Victoria superará el 31 por ciento que sacó en 2009. En Diputados no perderá nada, porque sólo pone en juego un tercio de sus bancas, que es posible las retenga. Las complicaciones para el oficialismo pueden estar en el Senado, donde probablemente pierda el quórum propio, que hoy consigue de manera apretada. Se renuevan senadores en ocho distritos y es probable que los K pierdan dos o tres bancas, lo que le generará un problema.
Distrito clave
La analista política Mariel Fornoni opinó en la entrevista que realizó con La Voz del Interior que el distrito electoral en el que el kirchnerismo “se juega mucho”, en las próximas elecciones legislativas será Buenos Aires, de acuerdo con la proyección actual que las distintas encuestas arrojan.
“Será cuestión de interpretación, pero sin dudas de que el kirchnerismo se juega mucho en la provincia de Buenos Aires, por su fortaleza política para los dos años de gestión que le quedan”, señaló.
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