La defensora de Videla calificó el proceso como "cosa juzgada"
Natalia Bazán pidió la absolución del ex dictador y de otros cuatro procesados.
La defensora oficial Natalia Bazán pidió ayer la absolución del ex dictador Jorge Rafael Videla y de otros cuatro procesados en el juicio por los crímenes de 31 presos políticos en 1976, bajo el argumento de que se trata de "cosa juzgada". Bazán tiene a su cargo la representación de Videla y de los militares retirados Vicente Meli, Pablo D'Aloia, Osvaldo Quiroga y el ex militar carapintada Enrique Mones Ruiz. La Fiscalía había pedido prisión perpetua para todos ellos salvo para D'Aloia, a quien considera que el Tribunal Oral Federal Nº1 debe absolver por falta de pruebas, aunque una de las querellas le pidió perpetua. "Solicito la declaración de que la acción penal está extinguida, la absolución sobre la cosa juzgada y la anulación de los alegatos de las querellas de María Elba Martínez y Hugo Vaca Narvaja y también sobre Miguel Ceballos", dijo Bazán ante el Tribunal Oral Federal Nº1, que tiene previsto dictar sentencia el 22 de este mes.Además, Bazán aseguró que se incurre en "inconstitucionalidad" al solicitar prisión perpetua, ya que consideró que la pena carece de "resocialización". "Si bien no existe la pena de muerte se los está encerrando hasta que se mueran", enfatizó la defensora oficial.Sostuvo también que el argumento de que la aniquilación de presos políticos fue parte del plan sistemático de exterminio, como consideraron la Fiscalía y los querellantes, no se aplica en estos casos "porque estos no eran hechos independientes".En este sentido, explicó que no se lo puede juzgar por el mismo delito que considera unificado a través del "plan sistemático". "Tiene múltiples víctimas pero la persona no puede ser juzgada cada vez que aparece una nueva víctima", dijo Bazán citando a otro letrado.Al alegar a favor del jefe del Estado Mayor de la Cuarta Brigada de Infantería Aerotransportada Vicente Meli, Bazán afirmó que su defendido "no estaba en la cadena de mandos" en aquellos años, argumentando que "no le daba la jerarquía"."La guerra antisubversiva la comandaba (el fallecido, Juan Bautista) Sasiaíñ. Meli no ingresó nunca, y no se ha podido probar su accionar en el terrorismo de Estado", explicó.

