Jubileo en tiempos de armado político
Entre los cristianos, el jubileo es "una indulgencia plenaria y universal, concedida por el Papa en ciertos tiempos y ocasiones". Entre los políticos, los refinanciamientos de deudas son más o menos lo mismo. Virginia Guevara.
Entre los cristianos, el jubileo es "una indulgencia plenaria y universal, concedida por el Papa en ciertos tiempos y ocasiones". Entre los políticos, los refinanciamientos de deudas son más o menos lo mismo, sobre todo cuando las facilidades incluyen un período de gracia que coincide con lo que queda de los mandatos de gobernadores e intendentes y cuando el "perdón" se anuncia en el momento clave de los realineamientos políticos que definirán a los sucesores en cada uno de los estamentos de Gobierno. Más aún cuando no suponen ninguna traba para seguir endeudándose.
La presidenta Cristina Fernández fue la primera en proclamarlo. Cuando la mayor parte de los gobernadores clamaba por un acuerdo para "patear" los vencimientos de deuda de este año, ella hizo suya una propuesta surgida desde Córdoba -la provincia más aciaga para el kirchnerismo- y redujo en casi 10 mil millones de pesos las deudas provinciales, que totalizan 65.500 millones. Además, anunció el refinanciamiento de ese pasivo a 13 años, con un plazo de gracia de un año y medio. Conclusión: ningún gobernador en ejercicio deberá preocuparse por el pago de la deuda. Eso será asunto de los sucesores.
En el caso de Córdoba, el beneficio supone una reducción de más de 800 millones, sobre una deuda con la Nación de 6.300 millones de pesos. La gestión de Juan Schiaretti se evitará el pago de unos 100 millones de pesos al mes, en un escenario de estrechez muy marcado y de gastos operativos en incesante crecimiento. El gobernador dijo que ese dinero irá a obras, es decir que el último año de Gobierno será sin sobresaltos financieros y con inauguraciones. No hay una sola señal de reducción del gasto y los planes de contraer nuevas deudas -por más de tres mil millones de pesos- marchan viento en popa.
Ni bien asuma, el sucesor de Schiaretti tendrá que volver a pagarle a la Nación, y en enero de 2012, además, se habrá terminado el acuerdo que garantiza el financiamiento de la Anses a la Caja de Jubilaciones, por unos 750 millones anuales. Si los candidatos a sucederlo no confiaran en que entonces habrá un nuevo jubileo, tal vez estarían más preocupados que ansiosos por reemplazarlo.
Cuatro días después del "perdón" nacional, Schiaretti precipitó una medida similar en Córdoba: una quita del 15 por ciento sobre una deuda total de los municipios de 548 millones, con pesificación de créditos en dólares y el mismo plazo de gracia, que garantiza a los intendentes sus finales de mandatos en paz. Incluso los responsables de los municipios más endeudados dicen que los beneficios de fondo son mucho más humildes que el anuncio del gobernador. Pero no pagarán por un año y medio, y eso sí cuenta.

