Ingresos Brutos, con la inercia de la inflación
“Desde mediados de 2010, lo que impacta en Ingresos Brutos es la evolución del nivel de actividad y de los precios”, aseguró Ariel Barraud, economista del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf). Daniel Alonso.
Hace dos años, en plena crisis financiera y con la soga al cuello por el ahogo de los Kirchner, la Provincia recaudaba un promedio mensual de casi 260 millones de pesos por el impuesto a los Ingresos Brutos. Por aquellos días, la plata entraba y salía casi sin pausa, dado el agobio de los compromisos corrientes. El mes pasado, los recursos por ese tributo cerraron en 490,2 millones, casi el doble del nivel de 2009. Es el máximo histórico, pero en la faz nominal. Detrás de semejante salto están las dos caras de la inflación. La inercia es tal que al final del camino, la avanzada queda lejos del crecimiento real.Si bien las modificaciones que la Provincia introdujo en el tributo consolidaron el núcleo duro de la recaudación –el impuesto sigue explicando alrededor del 80 por ciento de los recursos propios–, lo que ahora se experimenta es, en buena medida, por el efecto inflacionario."Desde mediados de 2010, lo que impacta en Ingresos Brutos es la evolución del nivel de actividad y de los precios", aseguró Ariel Barraud, economista del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).El derrotero real del tributo, en lugar del aumento de 35 por ciento interanual que marcó, en promedio, durante el primer semestre del año, ronda entre seis por ciento y ocho por ciento. Por lo pronto, ese margen le está alcanzando a la Provincia para afrontar los gastos corrientes, incluso con las luces amarillas por la deuda de la Anses con la Caja de Jubilaciones. Y si bien es cierto que los egresos totales se han disparado por la multiplicidad de obras de campaña, la mayoría de esos trabajos está "calzada" con financiamiento externo, por lo que el ministro de Finanzas, Ángel Elettore, asegura que la Provincia cerrará el año con superávit.Como sea, las pistas habrá que buscarlas en la ejecución presupuestaria del segundo trimestre, que se conocerá varias semanas después de las elecciones para elegir al sucesor de Juan Schiaretti.

