"Hay responsabilidad de jueces por la demora en la causa Río Tercero"
José María Pérez Villalobo, titular del Tribunal Federal Oral Nº2 trasladó esa culpa también a abogados oficiales y defensores. Situación de Menem.
José María Pérez Villalobo es el presidente del Tribunal Oral Federal N° 2 de la ciudad de Córdoba. El único magistrado que sigue en esa Cámara de los tres que la integraban cuando la causa por las explosiones en la Fábrica Militar de Río Tercero fue elevada a juicio, en 2001. Los otros dos jueces, Octavio Cortez Olmedo y José María Tribuzzio, ya se jubilaron. También dejó la actividad el entonces fiscal Miguel Rizzotti. Pérez Villalobo recuerda el efímero paso del expediente por esa instancia, a la que había sido elevado por el juez federal de Río Cuarto, Luis Martínez. Antes de sentar a los entonces acusados en el banquillo, el propio Tribunal y el fiscal resolvieron, luego de una serie de pericias, que la voladura de la Fábrica no había sido producto de un accidente y ordenaron devolver el caso al juez instructor para una nueva investigación, esta vez con la certeza de que se trató de un hecho intencional, o un atentado presuntamente para ocultar el tráfico de armas. En aquella época los imputados eran cinco militares, acusados de estrago culposo, pero la carátula cambió luego a estrago doloso agravado. No estaba todavía entre los procesados el ex presidente Carlos Menem, quien luego se benefició con una "falta de mérito", hoy apelada. Pérez Villalobo concedió una entrevista a la Voz del Interior y dijo que la absolución a Menem y a otros imputados en la causa por el contrabando de armas a Croacia que figuran también en el lote de sospechosos por la tragedia de noviembre 1995, no incidirá en un futuro juicio por las explosiones en Río Tercero porque son hechos "distintos. –Usted es el único integrante de aquel Tribunal Oral que tuvo la causa Río Tercero en juicio. Han pasado unos cuantos años… –Esa causa tuvo por espacio de un año en este Tribunal. Fue cuando hicimos las explosiones experimentales (reconstrucción de los estallidos) en Serrezuela a los efectos de precisar si había sido un hecho casual o un hecho intencional. Tras esas explosiones experimentales que se hicieron con el mismo material o supuesto material que tenían en la Fábrica Militar en la época de las explosiones de 1995, llegamos a la conclusión, con votos distintos, de que había sido una explosión intencional, como un atentado dirigido. –Entonces la causa volvió a primera instancia para una nueva investigación… –Nosotros bajamos la causa a los efectos de que las investigaciones fueran más profundas y precisar si podían surgir responsabilidades. El hecho estaba probado, pero no los autores o partícipes de ese hecho. –¿La carátula era por un hecho más leve? –Exacto. Nosotros le cambiamos la carátula de estrago culposo a estrago doloso y solicitamos al juez federal de Río Cuarto (Martínez) que efectuara una serie de investigaciones que le precisamos. Incluso, le dijimos que mirara al poder (político) porque podría eventualmente haber alguna relación del Poder Ejecutivo (durante la época del menemismo) con las explosiones. –¿Por qué cree que han pasado tantos años y el expediente sigue parado, sin ser elevado a juicio otra vez? –Son más o menos las mismas cuestiones técnicas, estratégicas y demoras que ocurrieron con la causa armas que se ha resuelto en Buenos Aires. La estrategia de la defensa, la complejidad de la causa; no es un caso fácil. –Teniendo en cuenta el hecho de que en la causa Armas el Tribunal haya dictado un fallo absolutorio total, ¿infiere que en la definición del caso Río Tercero podría suceder lo mismo? –No. Acá se está investigando en un tiempo y en un espacio geográfico distinto al que ocurrió con la venta de armas a Croacia. Son casos distintos, con imputaciones distintas. No tienen nada que ver; si bien los cañones que se reacondicionaron en Río Tercero fueron los que después aparecieron en Croacia. –Pero Menem y otros imputados en la causa Río Tercero han sido absueltos por el contrabando de armas, que tuvo que ver con las explosiones en la Fábrica. Para algunos son hechos similares. –No. No tiene nada que ver. Son causas distintas. Al punto que una vez el juez (porteño Jorge) Urso pidió la acumulación de ambas causas. En ese caso se tendrían que haber acumulado acá, porque nosotros teníamos, con el estrago doloso agravado, mayor pena, por lo que la venta de armas se tendría que haber investigado acá; pero no nos pusimos de acuerdo, porque si se tardó 15 años con el caso armas y 15 años llevamos acá, nos íbamos a ir para 20 años más. –¿Hubo demora en la Justicia en esta investigación que lleva más de 15 años desde las explosiones de 1995? –Y…, sí. Acá hay responsabilidades compartidas. No conozco los plazos, los términos, pero para la población en general hay una responsabilidad compartida entre los abogados particulares y oficiales, las Cámaras y jueces. Claro que hay responsabilidades compartidas por la demora en la investigación.

