Habrá pocos schiarettistas con De la Sota
Bajo palabra.
Gabinete
José Manuel de la Sota regresará de Brasil el fin de semana próximo con gran parte de su futuro gabinete en la cabeza. En el PJ comentan que hay dos certezas: será numeroso y habrá pocos schiarettistas puros. Por ahora, de los hombres de confianza de Juan Schiaretti, el único que tendría un lugar asegurado es el ministro de Agricultura, Carlos Gutiérrez (foto), quien seguiría en el cargo. Cuando Schiaretti asumió en 2007, continuaron en sus puestos los delasotistas Ángel Mario Elettore (Finanzas) y Hugo Testa (Obras Públicas). “Siguieron porque ‘el Gringo’ los necesitaba y no les encontró reemplazantes. Por el único que pidió De la Sota fue por (Herman) Olivero y lo mandaron a Siberia, que es la Región Centro”, recordó un delasotista paladar negro. Hay ministros, como Oscar González y Juan Carlos Massei, que estarán en el gabinete de De la Sota pero nunca fueron del entorno íntimo de Schiaretti. Es más: dicen que Massei corre algún riesgo de quedar afuera por estar muy ligado al actual gobernador. En cuanto a Carlos Caserio, dependerá de si mantienen la lista de diputados nacionales. De la Sota y Schiaretti se elogian en público pero nunca se olvidan de que compiten por el liderazgo del PJ cordobés.
Diferencias
Aunque en las publicidades se muestran como parte “de un gran equipo”, algunos dirigentes peronistas dejaron trascender que en los últimos días se habrían producido roces entre el candidato a intendente por el PJ, Héctor Campana, y su vice, Alejandra Vigo de Schiaretti. Según esta versión, que es negada en el entorno de la fórmula oficialista, el vicegobernador se habría quejado de que había “poca gente” en algunos actos que encabezó. De hecho, Vigo es responsable de la movilización del PJ Capital. También Campana se habría mostrado molesto cuando se enteró por este diario de que José Manuel de la Sota permanecería más de lo esperado en Brasil. “Me prometieron que iba a recorrer la ciudad conmigo”, habría rezongado “el Pichi”.
Primera dama
En el fárrago de nombres que están en danza como posibles integrantes del gabinete delasotista, está el de Adriana Nazario, pareja del gobernador electo. En el PJ, dicen que la mujer tuvo mucha injerencia durante la campaña electoral. Un dato: en la noche triunfal del 7 de agosto, se paró en la escalera de ingreso al palco y digitaba quién podía subir para estar detrás del gobernador electo. Fue ministra de Producción durante el anterior mandato de De la Sota y ahora podría ocupar el mismo sillón. “Depende de una decisión personal de Adriana. Si quiere, tendrá un lugar”, afirmó un dirigente peronista del sur, en una charla con pares de la Capital. Nazario fue la peronista mejor posicionada en las encuestas para ser candidata a intendenta en Río Cuarto, donde De la Sota arrasó en las últimas elecciones. Dicen que es la única que puede derrotar en las urnas al actual intendente, el radical Juan Jure, en los comicios del año próximo.
Candidato
Durante la campaña electoral, De la Sota encabezó un acto en la sede del sindicato de mecánicos (Smata), donde estaba toda la cúpula de la unificada CGT Córdoba. En su discurso, el entonces candidato a gobernador prometió dar rango de ministerio a la actual Secretaría de Trabajo y afirmó que el titular de la nueva cartera será un sindicalista. Todos pensaron que será para Omar Dragún, titular de la central obrera provincial. El gremialista figura en tercer lugar en la lista de candidatos a diputados nacionales del PJ, aunque sería segundo, porque quien se encuentra en ese lugar, Claudia Martínez, está también en la lista oficialista de concejales por la Capital y asumiría en el Concejo. Si Dragún no alcanza una banca en el Congreso Nacional, es el principal candidato para quedar al frente del futuro Ministerio de Trabajo.
El “tribuno” Manzur
La difusión de las listas partidarias de candidatos a concejales y tribunos de Cuentas que competirán en la elección del 18 de septiembre provocó algunas sorpresas. La más grande fue la aparición como segundo candidato a tribuno de Cuentas por el partido de Olga Riutort del delasotista Horacio Manzur, quien se hizo conocido por su larga y polémica gestión al frente de la Agencia Córdoba Deportes. En el delasotismo, dicen que Manzur se fue con Riutort por la mala relación que este siempre tuvo con Héctor Campana. En el “campanismo”, creen que se fue por orden de De la Sota y dicen, con ironía, que si Olga eligió a Manzur para que controlara sus cuentas, “está todo dicho”.
Licencia
El responsable del área prensa del Gobierno provincial, Gustavo Zamudio, pidió licencia para sumarse a la campaña por la intendencia de la ciudad de Córdoba. Zamudio trabajará en las próximas tres semanas con la fórmula de Unión por Córdoba, Héctor Campana-Alejandra Vigo de Schiaretti. Su tarea será actuar de nexo entre los candidatos a intendente y vice y los medios de comunicación. En el último tramo de la campaña, en los partidos reina la ansiedad y todo el mundo quiere contacto directo con la comunidad. Y la prensa es un buen puente, claro.
Amigazo
Dirigentes delasotistas de paladar negro, ya relajados luego de la victoria en las elecciones provinciales del pasado 7 de agosto, bromeaban en un bar de Alta Córdoba: “Grahovac está chocho con Daniel Zovatto”, decían sonrientes, en referencia al ministro de Educación, Walter Grahovac (foto), quien no ingresó como legislador provincial. De acuerdo con el sistema D’Hont, a la Unicameral ingresaron 19 legisladores por distrito único de Unión por Córdoba. Si ese tramo hubiera sacado los mismos votos que obtuvo De la Sota para gobernador, habrían ingresado aproximadamente 25 legisladores, y el hoy todavía ministro sería legislador electo. Sucede que con la implementación de la boleta única, hubo muchos errores a la hora de votar que le quitaron algunos legisladores al oficialismo y también al juecismo. El nuevo mecanismo electoral fue impulsado por el gobernador Juan Schiaretti, por consejo del constitucionalista Daniel Zovatto. “Mucha Universidad Complutense y Harvard, pero poco conocimiento de la forma de votar de la gente”, refunfuñaban los delasotistas, mientras pedían la cuenta. Si bien simplificaron el análisis, es cierto que hubo errores a la hora de sufragar y eso perjudicó a los dos partidos que más votos cosecharon.
Respaldo K
En el kirchnerismo local, aseguran que Cristina Fernández no brindará un respaldo público a ningún candidato a intendente de Córdoba. Olga Riutort es la más interesada en conseguir ese apoyo. La postulante se reunió con la propia jefa del Estado y con el influyente ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
También cruzó unas palabras con Amado Boudou, cuando el ministro de Economía visitó Córdoba la semana pasada. “La mayoría de los sectores kirchneristas vamos a respaldar a Olga, pero la Presidenta no puede meterse en una elección local, por más que se trate de la segunda ciudad del país. Es probable que haya una colaboración económica, pero no habrá ministros nacionales en la campaña de la Capital”, afirmó un dirigente K local, con ingreso a la Casa Rosada.
Sin retorno
El Frente Cívico intentó sacar rédito político de la polémica por las expresiones de Ramón Mestre y Olga Riutort sobre la posibilidad de rever la prohibición de instalar tragamonedas en la ciudad de Córdoba.
La estrategia fue mostrarse cercano a la postura de la Pastoral Social de la Iglesia, en contra de la instalación de juegos de azar, y se intentó una reunión del candidato a intendente Esteban Dómina con la entidad. Pero la negativa fue rotunda. “Después del engaño de (Luis) Juez con el voto al matrimonio igualitario y la presencia de ‘Nico’ Alessio en la lista de concejales, la relación no tiene retorno”, dijo una fuente eclesiástica.
Solitario
A diferencia de Oscar Aguad, quien fue candidato a gobernador por la UCR y recibió la visita en varias oportunidades del postulante presidencial Ricardo Alfonsín, Ramón Mestre hace campaña solamente con la compañía del ex intendente Rubén Martí. El senador nacional no quiere saber nada con que vengan dirigentes radicales a respaldarlo. “Está comprobado que no aportan votos y pueden espantar algunos”, afirmó un dirigente mestrista. En sus publicidades, Mestre utiliza poco el logo de su partido y sí apela a los nombres de su padre y de Martí, los últimos intendentes radicales de Córdoba que se fueron con buena imagen del Palacio 6 de Julio.

