Gobierno y campo polemizan por trigo y condiciones laborales
Ruralistas reclamaron ayer por la regularización en la comercialización de granos. El Ejecutivo reclamó por la situación de trabajo de los peones.
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y dirigentes ruralistas se cruzaron ayer en un nuevo capítulo de la confrontación entre el campo y el gobierno, en este caso por la situación del trigo y las condiciones laborales de los peones rurales. El presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, le pidió a la presidenta Cristina Fernández "tomar medidas de reconciliación con el campo" y aseguró que el "tractorazo" que encabezó ayer por la tarde en la localidad santafesina de Rufino apunta a denunciar los "malos manejos" en el mercado triguero local.Buzzi también responsabilizó al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, por "beneficiar a multinacionales del comercio de granos".El presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos, Alfredo De Angeli, expresó que el productor obtiene por su trigo un 20 por ciento menos que el precio internacional y denunció la existencia de una "connivencia" entre funcionarios del gobierno y el sector exportador y molinero para que esto suceda.La Sociedad Rural Argentina (SRA) calificó de temerarias las declaraciones del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, en las que calificó de infrahumanas las condiciones laborales de los empleados rurales.En un comunicado, la entidad "considera temerario que se generalice de esa manera sobre hechos que su mismo ministerio debería fiscalizar y que comprenden un amplio universo de actividades incluidas en el sector agroindustrial".El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, aseguró que "es muy brutal" la "diferencia" que hay entre el sueldo básico de los empleados rurales y la "rentabilidad" del empresariado del sector, en comparación con la relación existente en las otras áreas de la economía. Además, insistió con que hay una "explotación infrahumana en algunos casos".

