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Gastó $ 4.500 para pagarles el traslado a sus empleados

Nicolás Celani administra siete farmacias con 30 empleados. A todos les pagó los taxis y remises, a un costo de $ 1.500 por día. Lo hizo porque "hay que cuidar el trabajo".

10 de mayo de 2012 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Gastó $ 4.500 para pagarles el traslado a sus empleados
Solidarios. El empresario Celani les pagó el taxi a sus empleados, pero estos se juntaron en grupos para bajar los costos (Sergio Cejas/LaVoz).

Cuando son sorpresivas y se extienden en el tiempo, las medidas de fuerza que afectan el servicio de transporte público cordobés, provocan costos de diversa índole en casi todos los sectores sociales. Nicolás Celani es un joven empresario que, junto con su familia, administra siete farmacias con 30 empleados en total.Desde el lunes, cuando comenzó el paro, ya lleva gastados 4.500 pesos en el pago del traslado de sus empleados que utilizaron taxis y remises, ante la falta de colectivos.En diálogo con este diario, Celani dijo que costearles ese gasto a los trabajadores "es lo que corresponde", porque el trabajo "es un bien que cuesta y que merece ser protegido por todas las partes".No obstante, señaló que "es lamentable que en una ciudad del tamaño de Córdoba ocurran estas cosas". Relató que el primer día del paro (el lunes último) el gasto administrativo fue mayor porque cada empleado tuvo que tomar un viaje."Pero en los últimos dos días, los propios empleados se organizaron para reunirse entre dos y tres, y ellos mismos aminoraron los costos; eso también es un gesto solidario de los empleados que hay que resaltar", dijo Celani.Mostrando los comprobantes y tickets que les entregaron, Celani dijo que lo que más le molesta no es el gasto que tuvo que asumir, sino "la falta de apego al trabajo que demuestran todas las partes de este conflicto".Opinó que el intendente Ramón Mestre "tendría que haber estado más presente en este conflicto", pero también cuestionó la intransigencia de los choferes. "Yo entiendo que protejan su salario, pero también tiene que ser solidarios con todos los que viven de un salario".En este sentido, señaló que ver a la gente por los medios de comunicación quejándose en vano por la falta de colectivos le genera mucha bronca e impotencia. Por este motivo, prefiere seguir la evolución –o involución, se podría decir– de este conflicto por las redes sociales."Sigo lo que pasa por Twitter –comentó ayer, a las 16.30 cuando todavía no se había solucionado el conflicto–; pero hasta ahora parece que no hay soluciones". Los taxistas, como Navidad. El testimonio de Celani también sirvió para medir cómo impactó el paro de los colectiveros en el trabajo de los taxistas y remiseros. Es que la sucursal de la farmacia Forbes que atiende el propio Celani está ubicada en una estación de servicio con GNC. Eso le permitió palpar el efecto: "Como nunca antes vendimos un montón de antiinflamatorios y aspirinas para los taxistas y remiseros que venían a cargar gas y de paso buscaban aliviar los dolores de larguísimas jornadas de trabajo: 'laburamos con en Navidad', me dijeron varios".

Los efectos

Económicos. La opción del taxi o remise multiplica exponencialmente los gastos que los trabajadores destinan al transporte. Las empresas y comercios que optan por pagarles el traslado a sus empleados incrementan sus gastos.

Familiares. Se modifica la organización de las familias que apelan al transporte particular en cuanto a la forma y al horario de los traslados de padres e hijos.

Comerciales. Disminuye notablemente la afluencia de clientes en los comercios de la zona céntrica de la ciudad.

Laborales. Baja el presentismo y, en consecuencia, la producción. Además, se pueden generar conflictos entre los empleados que no pueden pagar un taxi o un remise para cumplir con su horario de trabajo y los empleadores que exigen presencia sin ofrecer alternativas.

Sanitarios. Decenas de personas, sobre todo de menores ingresos económicos, pierden turnos para consultas y estudios médicos preestablecidos.

Educativos. Se pierden horas y días de clase porque alumnos y docentes no pueden asistir a los establecimientos educativos. Ayer, por ejemplo, varias escuelas directamente suspendieron las actividades. En los establecimientos donde se dictan clases, los maestros y profesores deben optar entre repetir o repasar un tema ya dado, o explicar uno nuevo sabiendo que los alumnos que no pudieron concurrir a clases por el paro resultarán perjudicados.

Políticos. Aumenta el descrédito del sistema que no puede asegurar la prestación de servicios públicos. El propio sistema de transporte pierde usuarios, disminuye el corte de boletos, y el sistema se hace insostenible con los actuales costos.

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