Gas: se importará por U$S 500 millones menos
El ministro De Vido dijo que el nuevo yacimiento de YPF permitirá sustituir las compras de fueloil.
Buenos Aires. El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, recalcó ayer que el cambio en la política energética nacional que permitirá a YPF extraer gas hasta ahora no explotado en Loma de la Lata no implica "ningún precio nuevo para el gas de uso residencial" y remarcó que dicho insumo "seguirá costando lo mismo". Los que sí pagarán un mayor precio serán las industrias, ya que YPF está habilitada para vender el fluido (cuya obtención es más costosa) a las empresas, a las generadoras eléctricas o a países como Chile dentro de una banda de precios con un tope de 7,5 dólares el millón de BTU (unidad calórica con que se mide el gas). El gas convencional que extraen hoy las petroleras tiene un valor muy inferior: entre 1 y 1,5 dólares por millón de BTU. Pero ya se paga 4,5 dólares a través del programa Gas Plus –en el que se comercializa un gas adicional o aledaño a los yacimientos existentes– o hasta 7,5 dólares por el gas importado de Bolivia.De Vido sostuvo que el nuevo gas a producir por YPF (lo que sucedería en un plazo aún no precisado) permitirá "reemplazar parte de los combustibles líquidos, como el fuel oil, que hoy se importan para generar energía, generando un ahorro de más de 500 millones de dólares por año".Otro punto convenido entre las partes refiere que dicho gas nuevo "no será redireccionado al uso interno residencial", por el cual se paga al productor un precio muy inferior.No cumplir con este requisito implicaría una suba del precio al consumidor o, caso contrario, el desaliento en las fuertes inversiones que requiere la exploración y producción del gas no convencional.Una derivación de un hallazgo como el de Loma de la Lata tiene que ver con las relaciones internacionales de Argentina. De hecho, se podría reemplazar el gas proveniente de Bolivia, ya que incluso se reconocerá a YPF el mismo precio.Sobre esto no se conocen precisiones. Sin embargo, De Vido sólo habló de reemplazar combustibles líquidos. Y ayer el Enargas (ente regulador del sector) presentó en Formosa el proyecto para el Gasoducto del Noreste (Gnea), cuya construcción beneficiará a 165 localidades de Salta, Formosa, Chaco y Misiones. Esta obra ha venido demorándose y, en su planteo original, implica la distribución de gas proveniente de Bolivia.Para Bolivia, la cuestión es clave. Sus únicos clientes hoy son Brasil y Argentina, que paga un precio mucho más alto que Brasil. Los hallazgos de Petrobras de gas en el Atlántico también podrían conspirar contra la principal exportación boliviana.

