Fuerte respaldo del Gobierno al proyecto de CGT de reparto de ganancias
Así lo expresó el ministro del Interior, Randazzo, antes de la reunión de mañana entre Cristina y la CGT para reactivar el diálogo social.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, brindó hoy un respaldo contundente al proyecto de reparto de ganancias entre empresarios y trabajadores que promueve la CGT, a pocas horas de la reunión que mantendrá mañana la presidenta Cristina Fernández con la cúpula de la central obrera para reactivar el diálogo social.
El funcionario argumentó que están dadas las condiciones para avanzar con la iniciativa porque "Argentina está con un proceso de crecimiento muy fuerte", aunque recordó que el proyecto de distribución de utilidades debe ser aprobado en el Congreso.
"Respecto del reparto de ganancias en las empresas, me parece que no está mal que la Confederación General del Trabajo (CGT)reclame la discusión de un proyecto de esas características", resaltó Randazzo.
El funcionario kirchnerista completó: "No me parece mal que se pueda discutir ese tema en una Argentina que está con un proceso de crecimiento muy fuerte".
No obstante, rememoró que el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, "reclamó al Parlamento" la aprobación del reparto de ganancias entre empresarios y empleados en el último acto que encabezó con motivo del Día Internacional de los Trabajadores.
Al recordársele la resistencia a la iniciativa de la Unión Industrial Argentina (UIA), Randazzo sostuvo que el presidente de esa entidad, José Ignacio De Mendiguren, "habla de la necesidad de que en el encuentro que propicia el Gobierno se pueda discutir todos los temas".
"Argentina afronta otros problemas que los de años atrás: la economía está en pleno desarrollo, en pleno crecimiento, y esto d
ebe darse en un marco racional de discusión entre los empresarios, los trabajadores y el Gobierno", insistió en declaraciones a radio Mitre.El ministro del Interior, al defender el diálogo social, argumentó que, "para garantizar que Argentina siga creciendo, debe resolver los problemas en forma amigable".
"Ante los conflictos que ocurren porque los trabajadores en paritarias reclaman determinados aumentos y los empresarios quieren dar menos, el Gobierno tiene que actuar como moderador y con la mayor racionalidad", ejemplificó Randazzo.

