Fuerte polémica por concursos jerárquicos
A las durísimas críticas de Oscar Aguad se sumaron ayer las denuncias juecistas sobre una maniobra para efectivizar a funcionarios políticos.
El concurso público para cubrir 747 cargos jerárquicos de la administración pública provincial ya tiene inscriptos -el período para anotarse y presentar antecedentes comenzó el 3 y se extiende hasta el 17- y estalló la polémica política por la posible estabilidad vitalicia de los actuales funcionarios del gobernador Juan Schiaretti.
A las durísimas acusaciones que el martes propinó el diputado nacional y candidato a gobernador radical Oscar Aguad, se sumaron ayer la advertencias de Luis Juez, senador y también candidato a suceder a Schiaretti, quien aseguró que si gana las elecciones anulará cada una de las designaciones que surjan de este concurso.
Ambos cuestionan, sobre todo, la atribución que se toma Schiaretti de ocupar con funcionarios que serán inamovibles cargos clave de la administración que, según entienden, deben ser cubiertos a criterio del futuro titular del Ejecutivo.
Por su parte, Eduardo Accastello, lanzado también en la carrera a la gobernación por el kirchnerismo, no cuestionó el fondo de la cuestión -es decir la garantía de continuidad para ocupantes de cargos que hasta ahora fueron transitorios y de planta política- sino que reclamó la participación de entidades académicas y profesionales en los jurados que decidirán quiénes son los más aptos para cada cargo. Los tribunales ya conformados están integrados por dos miembros designados por el Ejecutivo y uno que representa a la Unión de Personal Superior (UPS).
La postura de Juez contra posibles designaciones en planta permanente de funcionarios schiarettistas resulta llamativa, dado que uno de los rasgos salientes de su gestión como intendente de Córdoba fue el nombramiento en planta permanente de casi cuatro mil empleados sin concurso previo.
Al respecto, el senador recalcó que se trató de nombramientos en el escalafón incial o en los cargos inferiores si había contratos previos. "Yo no nombré un jerárquico. Lo que quiere hacer Schiaretti es complicar al futuro gobernador poniendo a sus punteros en mandos estratégicos", indicó.
La Provincia se limitó a reiterar que no hace más que cumplir con lo que dice el escalafón del personal de la administración pública, aprobado por unanimidad en febrero de 2007.
En efecto, es esa ley -la 9.361- la que ordena el dictado de una nueva orgánica; el llamado a concurso abierto para los cargos de jefatura de área y dirección y subdirección de jurisdicción (747 puestos); y el inminente llamado a concursos cerrados para otros 637 cargos correspondientes a jefaturas de sección, de departamento y de división.

