El éxito de que el sistema no incida en el resultado
El mejor de los escenarios para el debut de un nuevo sistema electoral. Roberto Battaglino.
El mejor de los escenarios para el debut de un nuevo sistema electoral. Como los árbitros que se lucen cuando pasan inadvertidos, el mecanismo de votación resultó neutro en el resultado. José Manuel de la Sota ganó por méritos propios y errores ajenos, pero su triunfo inobjetable no tuvo vínculo alguno con la nueva herramienta electoral. Los cordobeses eligieron a De la Sota con boleta única y esa voluntad hubiese sido la misma con cualquier otro sistema de votación. De la Sota vuelve a la gobernación después de haber ganado el centro del ring en la campaña electoral y marcado la agenda y los tiempos, creciendo bastante en la Capital y ratificando supremacía en el interior, sacándole votos a Luis Juez, quien anoche enfatizó la "transparencia" del proceso.Se transforma en otro prematuro precandidato presidencial para 2015, con una diferencia en el resultado que es lo que permitió dejar en segundo plano las falencias del nuevo sistema y resaltar las virtudes. Voto rápido y sencillo, reducción de incidencia de aparatos, existencia de votos en todas las mesas, entre otros, son los logros.Los dos inconvenientes más marcados fueron la extrema lentitud para el conteo, con un escrutinio complejo, inversamente proporcional a la simpleza con la que la gente votó, y la confusión de la casilla de "lista completa" con la de "candidato a gobernador", en la que estaba la foto de los postulantes. Segundo papelón. Las fallas severas en la carga de datos, por segunda vez consecutiva en una elección a gobernador, quedaron salvadas por lo holgado del resultado y por la madurez de los principales protagonistas. Un escenario reñido hubiese transformado a Córdoba en un escándalo. Repetido papelón del Correo Argentino, que pudo haber dejado a la provincia al borde de una tragedia. Para corregir El otro tema por trabajar es la confusión de los dos primeros casilleros. Sería saludable para el sistema eliminar el de "lista completa", que fue incorporado por los legisladores como una celada para mantener la vigencia de la sábana horizontal. Sin él, se hubiera evitado esa elevada porción de votantes en blanco para legisladores, que distorsiona la voluntad del electorado. El porcentaje bajo de votos nulos, casi parecido a la media histórica, debe destacarse como una victoria ciudadana de los cordobeses, que mostraron predisposición para aprender. La limitadísima experiencia piloto de voto electrónico (sólo se usó en La Falda) fue exitosa. Por el funcionamiento y por la celeridad del escrutinio. En la Justicia, consideran que hay que seguir avanzando en forma progresiva y que todavía falta un par de turnos para que el voto electrónico sea total. Los fondos oscuros. La reforma electoral pasó su prueba de fuego. Le queda, para ser completa, avanzar en serio en las cuestiones sobre la que se legisló de manera parcial y buena parte se suspendió; básicamente, las que aluden al financiamiento electoral. Se gastaron dineros desproporcionados, asimétricos y, fundamentalmente, muy por encima de los topes legales. El oficialismo volvió a disponer de recursos que ni cerca tuvieron las demás fuerzas. Millones y millones sin control, que alimentan sospechas y que ratifican que los que gobiernan tienen más posibilidades de gastar que el resto.El otro tema no es legal, sino de cultura política. Deberían venir campañas en las que los candidatos se obliguen a contestar entrevistas, participar en varios debates con sus rivales, responder las requisitorias institucionales, someterse a ciertas miradas y controles ciudadanos. Porque si no lo hacen cuando buscan votos, qué puede esperarse de cuando gobiernen.Con todo, Córdoba avanzó. Falta corregir bastante. Pero un paso adelante, por incompleto que sea, no deja de ser una buena noticia.

