Esperan a la TV y la radio para calentar la campaña
Los partidos opositores cordobeses cuestionan el uso de fondos públicos por parte del delasotismo. Sin recursos, aguardan que los espacios gratuitos los ayuden a hacer conocer sus propuestas. Julián Cañas.
La anécdota sirve para ilustrar la realidad. "Che, ¿qué pasa en esta campaña que los opositores no nos putean?". La pregunta fue de uno de los principales candidatos del oficialismo cordobés a uno de sus hombres de confianza, durante una de las recorridas por el interior. A 28 días de las primarias del 11 de agosto, la campaña electoral en Córdoba aún no tomó temperatura. Hay algo en lo que coinciden todos los partidos opositores: esperan al 22 de julio, cuando arranquen los espacios gratuitos en radio y TV, para hacer conocer sus propuestas. También para calentar esta gélida época preelectoral.Desde ya, es una campaña atípica que arrancó tibia y sólo tomará calor en las dos semanas previas a las primarias.El calendario electoral incidió para que aún no haya clima de campaña. La elección por las bancas en el Congreso nacional (en Córdoba se elegirán nueve diputados) será el 27 de octubre. Pero antes están las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (Paso), el segundo domingo de agosto. La ley electoral que debutó en los comicios presidenciales de 2011 indica que las Paso son una interna de los distintos partidos para elegir a sus candidatos para las generales de octubre.Pero como la mayoría de las fuerzas no tiene competencia interna, las primarias se convertirán en una gran encuesta oficial que irá perfilando los posicionamientos para octubre.Esto ocurrió en 2011. El resultado de las primarias sentenció el aplastante triunfo del kirchnerismo liderado por Cristina Fernández. Las generales fueron casi un trámite.En este contexto, en Córdoba, mientras el oficialismo (Unión por Córdoba) hace una constante demostración de poder económico y capacidad de movilización, los opositores centran todas sus expectativas en tratar de aprovechar los espacios publicitarios gratuitos que distribuirá el Estado nacional.Sólo el delasotismo organizó un multitudinario acto de lanzamiento. Las demás fuerzas apostarán a las recorridas por el interior y la Capital, sin grandes convocatorias. El motivo es uno solo: la falta de recursos.El peronismo conducido por el gobernador José Manuel de la Sota aprovecha todas las herramientas y recursos que le brinda estar en el poder para beneficiar a sus candidatos. La oposición sólo atina a denunciar que se usan fondos públicos y actos oficiales para hacer campaña. Una realidad que parece calcada en todos los distritos electorales del país.Desde el oficialismo, argumentan que estas críticas sólo existen para los políticos y los periodistas y que la gente evaluará gestiones a la hora de votar.La hiperactividad del gobernador De la Sota –sólo recortada en los últimos días por algunos problemas de salud– desnuda la intención del oficialismo de exponer la gestión en las urnas, aunque con un condimento relevante: un fuerte ataque al Gobierno nacional, al que el delasotismo acusa de discriminar a Córdoba.La estrategia del oficialismo cordobés es clara. Los opositores navegan en dos orillas: cuestionar al delasotismo y también a los K.Salvo el Frente para la Victoria, que defiende al Gobierno nacional y carga contra el delasotismo, los demás partidos manejan un límite difuso para cuestionar a ambas administraciones. Como se trata de una elección legislativa, los discursos pasan más por las críticas que por las propuestas. Los candidatos admiten que desde las bancas del Congreso es difícil resolver los problemas concretos de la gente. Esto también licúa el interés por los comicios, con una campaña que arrancó fría.

