El singular modelo electoral mejicano
Fruto de un largo proceso de reforma, el sistema electoral mejicano está conducido por un organismo autónomo, no judicial.
Fruto de un largo proceso de reforma, el sistema electoral mejicano está conducido por un organismo autónomo, no judicial, desconocido en el derecho argentino. Se trata del Instituto Federal Electoral.
El IFE es un organismo público autónomo que tiene un consejo de dirección (Consejo General) conformado por nueve miembros, uno de ellos presidente, todos nombrados por mayoría calificada de la Cámara de Diputados de la Nación, previa consulta a la sociedad civil.
El nombramiento de estas autoridades a través de mayoría calificada impide que una sola fuerza política pueda imponer candidatos que no tengan consenso de los otros partidos.
El IFE organiza y fiscaliza todas las acciones electorales, pero todos y cada uno de sus actos son susceptibles de control jurisdiccional por el Tribunal Electoral, máximo organismo judicial electoral, cuyos miembros son designados en ternas propuestas por la Suprema Corte de Justicia de la nación, lo que asegura su idoneidad y capacidad técnica, y son elegidos por el Senado por mayoría calificada.

