El primer tramo del canje no fue lo que se esperaba
Sólo 45% de los bonistas mayoristas ingresaron a la operación. Falta ver qué pasa con los tenedores minoristas.
Buenos Aires. El ministro de Economía, Amado Boudou, anunció ayer que, hasta el viernes último, cuando concluyó el plazo para que los grandes tenedores de bonos argentinos en default ingresaran al canje de bonos, sólo el 45 por ciento del total de deuda elegible fue canjeado. Esto representa 8.532,27 millones de dólares.
Aunque Boudou calificó el resultado del primer tramo como "muy satisfactorio", el porcentaje está bastante lejos de los pronósticos que había hecho el propio Gobierno y que en el mercado se habían llegado a considerar como "de mínima". En efecto, el Gobierno confiaba en alcanzar, en total, un piso del 60 por ciento de aceptación. Y los operadores financieros suponían que ese nivel sería aún mayor.
El 45 por ciento no es definitivo, porque aún falta cerrar el segundo tramo del canje, donde quienes tienen menos de 50 mil dólares en bonos defaulteados (minoristas) deben decidir si ingresan o no a la operación.
El problema es que la suma global en manos minoristas es relativamente chica. De los 18.700 millones de dólares que hay en total en bonos en default , sólo 2.000 son de tenedores minoristas. Anoche se especulaba con que, aún si se obtiene una adhesión total en este tramo, el nivel general de aceptación llegaría a 55 por ciento.
De todos modos, Boudou ratificó anoche que el objetivo del Gobierno es lograr una adhesión del 60 por ciento y consideró que están dadas las condiciones para conseguirlo. El jefe del Palacio de Hacienda insistió en que "está muy contento" con este resultado parcial.
Durante la conferencia de prensa -que inicialmente se había previsto para anteayer y que fue demorada-, Boudou indicó que de las adhesiones recibidas 8.483,27 millones ingresaron en bonos discount y 59,60 millones en bonos par.
Argentina apuesta, con el canje, a normalizar de una vez su posición financiera internacional después del default de 2001. Para el Gobierno no sólo sería un logro de su gestión sino también la posibilidad de que el país vuelva a tomar deuda para no tener que seguir apelando a reservas del Banco Central para poder cumplir sus compromisos financieros.
Anoche, Boudou también informó que postergó una nueva emisión de títulos (Boden 2017) -con lo que esperaba obtener préstamos por mil millones de dólares- a raíz de las actuales condiciones del mercado financiero, que obligarían a la Argentina a convalidar una tasa de interés de 10,75 por ciento, muy alta para los estándares de países de la región.
Ayer, los bonos argentinos perdieron hasta 5,9 por ciento en la Bolsa de Comercio, mientras el riesgo país rozó los 800 puntos básicos y cerró en 750.
En Barcelona, donde habló ante un importante auditorio de empresarios, Cristina Fernández defendió ayer el pago de deuda con reservas, justo en un día en que la Corte limitó el uso de decretos de necesidad y urgencia como el utilizado para esos pagos (ver "DNU:..." ).

