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Efectos personales y políticos

La política –y el ejercicio del poder– suele provocar efectos colaterales en quienes la abrazan, más allá de la naturaleza de sus intereses. Javier Cámara.

19 de noviembre de 2010 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Efectos personales y políticos

La política –y el ejercicio del poder– suele provocar efectos colaterales en quienes la abrazan, más allá de la naturaleza de sus intereses. La reciente y repentina muerte del ex presidente Néstor Kirchner, en pleno ejercicio de los superpoderes que había sabido conseguir, fue una muestra cabal. Kirchner no pudo, no supo o no quiso dejar de ejercer el dominio. Todos coinciden en que, salvando las distancias obvias, a Marcelo Falo le pasó algo similar. En el sentido de que, por alguna causa o mecanismo que nadie se anima a explicar, en medio de la vorágine que la política le imprimió a su vida (pública y privada), dejó de percibir la gravedad de ciertos actos. Y ayer, de golpe, cayó en la cuenta y renunció.La mayoría de los políticos reaccionó con preguntas incrédulas: "¿Marcelo Falo con problemas financieros? ¿Falo firmando cheques sin fondos? ¿Es el mismo que administró millones durante la segunda gestión de José Manuel de la Sota?" Sí, es el mismo. Pero algo le pasó. Algunos oficialistas intentaron explicarlo con conclusiones a su favor: "Que Marcelo haya quebrado y que no haya podido afrontar deudas confirma que no se quedó con nada". Otros, desde la oposición, miraron el suceso con otro sabor: "Si así manejan sus propios recursos, cómo manejarán los públicos", trinó la legisladora Liliana Olivero, de Izquierda Socialista.Más allá de las especulaciones que responden a sospechas, la renuncia con escándalo le provoca otra complicación al oficialismo, y a De la Sota en particular, en su renovado afán por la Casa de las Tejas. Más allá de las diferencias, la salida de Falo recuerda la reciente licencia que tomó Domingo Carbonetti para no tener que dar explicaciones por su intervención en un intento de desalojo en Bell Ville. Falo y Carbonetti, a su manera y con sus propios perfiles, fueron pilares de aquella gestión.