Echegaray pone dudas sobre la actuación del juez
El juez de la quiebra de Ciccone había considerado "llamativa" la ayuda de la Afip a The Old Fund, que se quedó con la empresa. Ayer, el titular de la Afip consideró "llamativo" que el juzgado le alquilara las máquinas a Boldt.
Buenos Aires. El titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip), Ricardo Echegaray, salió ayer a responder al juez Norberto Cosentino, quien fue el que levantó la quiebra de Ciccone Calcográfica, la puso en manos de The Old Fund y calificó como "llamativa" la ayuda que prestó la Afip a Alejandro Vandenbrole, titular de The Old Fund y señalado por su esposa como "testaferro" del vicepresidente, Amado Boudou.
Como se sabe, Boudou admitió, luego de negarlo, que hizo una gestión oficial para permitir que se levantara la quiebra de Ciccone –a favor de The Old Fund, que pagó sólo 500 mil pesos y logró un muy beneficioso plan de pagos de deudas impositivas con la Afip–. Y hace dos semanas, renunció el gerente General del BCRA –y estrecho amigo de Boudou–, Benigno Vélez, quien por su lado había dictaminado a favor de que Ciccone, ya en manos de The Old Fund, se hiciera cargo de la impresión de billetes del BCRA, en un contrato por unos 50 millones de dólares.
Echegaray negó haber mantenido reuniones con el juez Cosentino después del levantamiento de la quiebra. Y consideró que “lo llamativo es que el juez levante la quiebra como lo solicita el quebrado, y sea el mismo juez el que considere ‘llamativo’ que la postura de la Afip –de querer cobrar otorgando un plan de pagos– se trate para él de algo ‘llamativo’”.
“Para la Afip es más que ‘llamativo’ que el juzgado, en vez de darle la continuidad de la empresa al Estado, optara por alquilarle las máquinas a una empresa que aparece de la nada usufructuando los bienes de Ciccone, en el marco de su situación falencial”, remarcó Echegaray, en relación a la firma Boldt, que alquilaba la imprenta quebrada y ha sido acusada por Boudou como instigadora de la denuncia en su contra.
En tanto, legisladores de la oposición reclamaron ayer respuestas del vicepresidente Amado Boudou sobre las denuncias por supuesto tráfico de influencias y pidieron que se ponga a disposición de la Justicia, aun a riesgo de quedar “preso”, mientras un dirigente kirchnerista interpretó que hubo “ataques” de parte de sectores que, dijo, “extrañan” a Julio Cobos.
Los diputados, que planean presentar a las 16 de mañana en el Congreso un pedido de juicio político contra el funcionario, señalaron también que las acusaciones desnudaban “una corrupción severa” en el Gobierno que puede “salpicar” a la presidenta, Cristina Fernández. Entre esos legisladores están la diputada del GEN y la diputada del PRO Laura Alonso. Esos bloques analizarán hoy si están dadas las condiciones para pedir el jury a Boudou.
Pedido de Binner
El jefe del Frente Amplio Progresista, Hermes Binner, afirmó que la Justicia “tiene que actuar rápidamente en este caso” y sostuvo que “le haría mucho bien a la democracia que Boudou se ponga a disposición” del juez.

