La disputa por una gran porción de los recursos
Contracara de la figura del intendente electo, a quién respaldará el voto popular, Rubén Daniele y su gremio aparecen como un poder dentro del poder constituido formalmente en el municipio. Pero pese a la enorme influencia que tiene en cada gestión, al punto de que condiciona casi todas las grandes decisiones, Daniele no quiso opinar en esta ocasión sobre el escenario que viene. En otras elecciones apostó fuerte. Esta vez sólo se cruzó en público con Ramón Mestre (UCR), a quien tildó de "gallito provocador", por su anunciada postura de poner límites al gremio.El llamativo silencio de Daniele puede estar vinculado a las complicaciones judiciales que afronta. La Cámara de Acusación confirmó días atrás la elevación a juicio de una causa en la que está acusado de incitación a la violencia en el marco de la protesta gremial que tuvo lugar el 20 de julio de 2009. Pasado el fárrago de las promesas electorales de todos los candidatos, la relación que el ganador tenga con el Suoem será crucial para la próxima gestión. Los empleados municipales se llevan más del 60 por ciento de los recursos propios, a lo que se suma su bajísima productividad. De hecho, acaban de redondear un aumento de salarios anual superior al 30 por ciento, cuyo último tramo, del seis por ciento, se pagará en febrero. Con matices, los principales candidatos remarcaron la necesidad de cumplir la norma (hoy ignorada) que impone no gastar más de la mitad de los recursos en salarios. Salvo que haya un crecimiento fuerte de la recaudación, allí asoma ya la primera gran discusión entre Daniele y quien suceda a Daniel Giacomino en el Palacio 6 de Julio.

