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Daniele va por las tres décadas y Quiñone sueña con un batacazo

El 14 de diciembre dirimen la conducción de los municipales hasta 2014. Ambos dirigentes reeditan la disputa electoral de 2008.

21 de noviembre de 2011 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Daniele va por las tres décadas y Quiñone sueña con un batacazo

Tres años después, se reedita la misma puja. Como en 2008, el actual secretario general del Suoem, Rubén Daniele, y Ariel Quiñone, delegado del área de Recursos Tributarios, definirán en un mano a mano el próximo 14 de diciembre la nueva conducción del poderoso gremio de los trabajadores municipales de Córdoba. Los comicios tendrán el singular ingrediente de que se realizarán apenas cuatro días después de que Ramón Mestre asuma la Intendencia.Tras acumular 27 años ininterrumpidos al frente del Suoem, Daniele va por un último mandato de tres años más, para luego supuestamente dar paso a su sucesión. Cualquiera sea el escenario en que se de, ese potencial recambio representará un quiebre político, debido al enorme poder e influencia que tiene el sindicato en el manejo del municipio.Ya en 2008, Daniele se impuso a Quiñone con el 82,5 por ciento de los votos y nada hace suponer que haya mermado sensiblemente su poder de mando ente los municipales, por lo cual sigue siendo amplio favorito.Sin embargo, hay al menos dos datos imposibles de soslayar de cara a las elecciones, que pueden tener alguna incidencia.El actual líder del Suoem carga con una imputación judicial por "instigación a la violencia colectiva", que ya tiene pedido de elevación a juicio por parte de la Cámara de Acusación.Los hechos que derivaron en la imputación datan de 2009, cuando en el marco de un enfrentamiento con la gestión Giacomino, Daniele dijo: "Si quieren meternos presos, no les van a alcanzar las cárceles", y convocó a una fuerte resistencia gremial.La decisión de la Cámara fue apelada por el titular del Suoem, quien ya ratificó en varias ocasiones que no tiene nada de qué arrepentirse y que seguirá defendiendo con igual vehemencia lo que él considera son los derechos de los municipales.El Suoem viene de perder, al menos en sus primeras instancias, la batalla para lograr que 400 monotributistas ingresen al municipio en condición de contratados. Ese tema no logró quedar resuelto en el cierre de la gestión Giacomino y será motivo de los primeros cruces del Suoem con Mestre, quien se niega a sumar empleados.El apellido Mestre no es indiferente para Daniele: en 1984 debutó liderando el gremio con un encarnizado conflicto con Ramón Mestre padre y desde entonces no paró de acrecentar su fama de implacable en las negociaciones con los sucesivos intendentes. Segundo intento. Por el lado de Quiñone, reaparece en el proceso tras bajo perfil, al menos en contraste con el marcado protagonismo que asumió en la previa de las internas de 2008. En diciembre de 2007, Quiñone empezó a disputarle la hegemonía sindical a Daniele al potenciar un duro conflicto con el recién asumido Giacomino, a quien tuvo a maltraer con asambleas y medidas de fuerza todo aquel verano.Muchas de las movidas impulsadas en ese momento por Quiñone fueron desautorizadas por Daniele, quien luego terminó neutralizándolo en los espacio de poder formal del Suoem.Aunque no lo diga, Quiñone apuesta a darle batalla –aún en inferioridad de condiciones– a Daniele, pensando también en el futuro, cuando se abra la sucesión de ese líder sindical. De todos modos, el propio Daniele ya dijo que imagina como su heredero a algún dirigente surgido de su lista y hasta arriesgó un posible nombre: Roberto Nájera, abogado del gremio.Pese a todo, Quiñone insiste en la "disconformidad" de los agremiados con la conducción. Sus fichas apuntan a recoger el apoyo de casi 1.800 empleados precarizados que no lograron regularizar su situación: 1.374 contratados que pasaron a situación de transitorios y 400 monotributistas que pugnan por se contratados.