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"Cuesta gobernar tras 12 años de populismo"

El viceintendente Cossar reivindica haber asumido la agenda que las anteriores gestiones evitaron. La lista incluye sincerar tarifas e impuestos, y licitar basura y transporte. Dice que Mestre está aplicando todos los cambios estructurales que prometió en su campaña.

20 de enero de 2013 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
"Cuesta gobernar tras 12 años de populismo"
Con el rosario colgado. Desde el sillón de intendente, Cossar dice que las decisiones “antipáticas” eran las que había que tomar (Ramiro Pereyra/La Voz).

Con el intendente Ramón Mestre de vacaciones, su vice, Marcelo Cossar, está al frente del Departamento Ejecutivo hasta fin de mes. Pero al margen de ese relevo veraniego, en la práctica fue el funcionario municipal más expuesto en las últimas semanas, a partir de la intensa labor del Concejo Deliberante, que en dos sesiones aprobó los pliegos para licitar el transporte y la basura, el aumento del boleto y dos polémicos convenios urbanísticos.Cossar defendió a capa y espada todas esas medidas. Insistió en que son parte de las reformas estructurales que prometió Mestre y le achacó a las anteriores gestiones no haber abordado esas cuestiones. –La actividad legislativa arrancó a pleno, pero nadie esperaba este cierre con un paquetazo de proyectos a aprobar en dos sesiones. –No hubo apuro al inicio de la gestión, ni ahora. Todos los temas que abordamos fueron anticipados en la campaña. Nadie puede decir que aparecimos con cuestiones sorpresivas. Yo rescato que volvió a haber oficialismo: un intendente que administra y decide, y un bloque de concejales que complementa esas políticas. Eso no es menor. Da previsibilidad. Dijimos que haríamos nueva norma para convenios urbanísticos, marco regulatorio del transporte, licitar basura y transporte, concesionar Tamse, recuperar recursos propios. Insisto, no hubo sorpresas. Estamos convencidos de que la gente esperaba un equipo de gobierno que ordene y tome decisiones, que es lo que no se hizo en 12 años, con gestiones anteriores inmersas en disputas políticas y personales. –Quizás como resultado de esa agenda que usted plantea hay una asociación creciente entre la actual gestión y la idea de un fuerte ajuste . –Mestre fue muy claro al decir que venía a hacer lo que corresponde y no lo que quedaba bien. Hay que restablecer la mayor incidencia de los recursos propios en los ingresos, como ocurrió en las gestiones exitosas. Si la ciudad avanzó en los '80 y '90 fue porque las autoridades no se quedaban de brazos cruzados esperando ver qué recibían de la Provincia o la Nación. Es muy difícil gobernar después de 12 años de populismo, donde todas la decisiones de fondo o que podían generar malestar se postergaban. Nos pasó con la tasa inmobiliaria, que con (Luis) Juez llegó a aportar sólo el nueve por ciento de los ingresos, y con (Germán) Kammerath, que para captar votos bajó las tasas un 30 por ciento y deterioró los servicios. Eso fue la antigestión. A nosotros nos tocan decisiones quizás antipáticas pero son las que hay que tomar. Sentimos que los vecinos lo entienden. –El que avisa no traiciona, sería... –Estamos reconstruyendo la ciudad. En el servicio que busquemos, la ciudad está mejor, aunque no llegamos al nivel que queremos. Lo único que hicimos y que no habíamos anunciado, son obras. Mestre no prometió obras, pero ya logramos inaugurar el desagüe de Alta Córdoba, la extensión de la Costanera, un nuevo CPC, bicisendas y la recuperación de un centenar de plazas –Venimos de una semana dura para el bolsillo de los vecinos. ¿No es demasiado un boleto a 4,10 pesos? –Hay que ver todo el contexto. Los subsidios nacionales nos cubren el 35 por ciento de la tarifa, mientras que en Buenos Aires son del 70 por ciento. Si a todo esto le sumamos la inflación que ya nadie puede ocultar, no hay forma de no actualizar la tarifa una vez el año. –Les achacan haberlo hecho ya dos veces. –Es una falacia. En 2010, pese a que éramos oposición, por una cuestión de responsabilidad, acompañamos la suba que dispuso (Daniel) Giacomino. Ahora veo a otros ediles que en esa época tenían el mismo criterio que nosotros, que hoy no acompañan a esta gestión en la suba. Con estos temas no se puede hacer política. Aumentamos un 28 por ciento y el índice que menos da de inflación es del 26 por ciento. Admito que el transporte no es hoy un buen servicio. Pero la oportunidad de discutir calidad es a partir del marco regulatorio y la licitación. Ahí vamos a tener las cartas en la mano para barajar y dar de nuevo. Vamos a poder controlar y exigir cuando fijemos reglas claras mediante contratos. Otros, cuando gobernaron, directamente eludieron esa responsabilidad. –¿No hay otras opciones que aumentar? –La otra alternativa era hacer 'la gran Juez': pisar la tarifa, no aumentar y después recibir juicios de las empresas. Eso es populismo, porque el municipio después termina pagando esas decisiones con plata de los vecinos, sean usuarios o no. La otra es repetir lo de Giacomino, que nunca sinceró la tarifa: aumentaba a un importe menor de lo que decían los estudios técnicos y a la diferencia la ponía el municipio. En 2011 Giacomino no aumentó y por eso lo tuvimos que asumir nosotros. –Opositores advierten sobre un presunto favoritismo para la continuidad de Ciudad de Córdoba y Coniferal, pero ambas están en juicio con el municipio. ¿Podrán ser parte de la licitación? –Ninguna empresa va a poder ser adjudicataria del servicio si tiene litigios pendientes. Si quieren presentarse, van a tener que evaluar bien lo que hacen. Es un problema de ellos. En el próximo sistema puede haber dos, tres o cuatro prestadores. Tengo la impresión de que habrá no menos de cinco o seis empresas interesadas. –Con la basura no nos fue bien. La licitación de Giacomino se cayó por los altos precios. ¿Se puede repetir? –El riesgo está. Por eso no entiendo cuando la oposición criticaba que no enviábamos al Concejo los pliegos de licitación en los primeros tres meses, como si se tratara de una zoncera. Si las cosas se hacen a las apuradas vienen fracasos como los que usted mencionó. Giacomino hizo pliegos para un servicio que la ciudad no podía pagar. –A Mestre se le objeta ahora que no hay precio de referencia para licitar. –Tomamos la precaución de adjudicar por renglones o items. La ciudad no puede gastar el 20 por ciento de sus recursos en recolección y barrido. Para 2013 nos fijamos como tope máximo el 13,1 por ciento del presupuesto. Hay que reestablecer esa ecuación. La ciudad desperdició años de crecimiento y estabilidad para encarar estas reformas estructurales.

De cara al año electoral

“Con el PJ no tenemos nada que ver. Sí hemos entendido que la gente está harta de peleas, por eso convivimos. Hay relación madura entre intendente y gobernador”.

“No me veo como candidato a diputado nacional. Cualquier lugar que ocupe será decisión de conjunto y no personal. Yo me siento muy a gusto y cómodo donde estoy”.

“En la agenda del Concejo para este año nos queda pendiente una fuerte reforma en la legislación de compras y licitaciones. Hay que hacerla mucho más ágil y transparente”.

“No hay que confundir la gestión y el partido. Mestre no tendrá alto protagonismo en la campaña de este año. El mejor aporte que podemos hacer es seguir gestionando”.

“A las críticas de Riutort las tomo como de quien vienen. Debería mirarse un poquito al espejo. Fue parte de una gestión que destruyó a la ciudad”.

“No sé si Aguad puede o no ser nuevamente candidato por la UCR. Sí creo que no es bueno forzar las instituciones o las leyes por una persona, sea quien sea. Las cosas forzadas terminan mal”.